Estados Unidos
La entrada en vigor de la ley ha hecho que miles de hispanos abandonen Oklahoma hacia estados vecinos, y hasta 25.000 han salido por el norte de la entidad, de acuerdo con la Cámara Hispana de Comercio de Tulsa.
Los efectos de la ley se pueden notar también en los negocios que pasan apuros para atraer clientes, la escasez de trabajadores y el miedo generalizado entre los inmigrantes, que dicen temer manejar sus autos a la iglesia o al mercado por miedo a que la policía les detenga.
"Siento como si estuviera en una especie de país nazi donde, si ven el color de tu piel, serás detenido", dijo María Sánchez, una estudiante de 22 años que busca salir de Oklahoma en lugar de esperar los siete años que le tomará obtener sus papeles.
Los líderes defensores de los derechos civiles dicen que la ley es xenófoba y redundante, y señalan que otros estados pudieran erróneamente usar el ejemplo de Oklahoma para elaborar sus propias leyes con el fin de combatir la inmigración ilegal. Iglesias y líderes empresariales también han expresado su oposición.
Terra/AP
