Internacional
La campaña para las elecciones generales en Pakistán, dentro de tres semanas, es virtualmente inexistente ya que los candidatos temen ataques militantes y muchos ciudadanos están más preocupados por el aumento de precios y los cortes de luz que por la política.
Islamabad, (Reuters).- Las elecciones parlamentarias buscan completar la transición a un Gobierno civil en Pakistán, un país con armas nucleares.
La elección debería haberse realizado el 8 de enero y la campaña estaba muy activa cuando la principal líder opositora, Benazir Bhutto, fue asesinada el 27 de diciembre en un ataque adjudicado a militantes ligados con Al Qaeda.
La votación se pospuso para el 18 de febrero, pero su asesinato y la advertencia del Gobierno de que todos los políticos enfrentan una posible amenaza de ataque han hecho disminuir el interés en la campaña.
La escasez de bienes y los incrementos en los precios de la harina, un alimento básico en Pakistán, junto con los altos costos del petróleo y los cada vez más frecuentes cortes de luz, hacen que mucha gente esté más preocupada por su supervivencia que por la política.
"Los políticos tienen miedo y a la gente común no le importa," dijo un maestro de Rawalpindi. "La gente está más preocupada por el precio de la harina y los cortes de luz," agregó.
"SIN ENTUSIAMO"
Las elecciones serán para la cámara baja del Parlamento, de donde saldrá un nuevo primer ministro y un Gobierno para gobernar en cooperación con Musharraf, y para asambleas en las cuatro provincias.
La popularidad de Musharraf se ha derrumbado desde que intentó expulsar al jefe de Justicia en marzo e impuso seis semanas de estado de excepción en noviembre, y podría enfrentar nuevos desafíos a su poder si sus oponentes dominan el nuevo Parlamento.
Raja Pervez Ashraf, secretaria general del Partido del Pueblo de Pakistán de Bhutto, dijo que la agrupación política aún estaba en estado de shock.
Pero dijo que el esposo de Bhutto y un nuevo co-director del partido, Asif Ali Zardari, iban a poner en marcha la campaña cuando termine el período de luto por su muerte el 7 de febrero.
"Vamos a seguir con la campaña en los distritos, pero hay una gran sensación de inseguridad entre la gente," sostuvo Ashraf.
Nawab Khan, un activista del partido étnico pashtún en Peshawar, dijo que estaba luchando por generar interés entre el público.
"No hay entusiasmo," dijo Khan en su oficina electoral.
(Editado en español por Lucila Sigal)
Terra/Reuters