Indonesia
El ex presidente indonesio Suharto, cuyos 32 años en el poder estuvieron ensombrecidos por sobornos y abusos a los derechos humanos, fue sepultado el lunes cerca de la ciudad real de Solo, en un funeral de Estado con todos los honores militares.
GIRIBANGUN, Indonesia, (Reuters).- Decenas de miles de personas se alineaban en las carreteras de Yakarta y alrededor de Solo, en Java Central, con la esperanza de ver por última vez al hombre que provino de un origen humilde pero gobernó a sus súbditos como un rey de Java.
El cuerpo fue trasladado en avión desde la capital a Solo, luego llevado en auto al mausoleo de la familia en Giribangun, 35 kilómetros al noreste de la ciudad, cerca de los sitios de sepultura de los reyes de Solo.
Derrocado en 1998 tras una protesta estudiantil en medio de un caos social y económico, Suharto murió el domingo en un hospital, a los 86 años, padeciendo una falla orgánica múltiple.
Elogiado por muchos como un visionario que ayudó a modernizar su país, también fue intensamente criticado por la difundida corrupción y abusos a los derechos humanos.
"Mi padre es sólo humano, con debilidades y fortalezas y no exento de errores. Si ha hecho bien, que Alá multiplique la bondad. Si ha cometido errores, que Alá lo perdone," dijo en el funeral la hija mayor de Suharto, Siti Hadijanti Rukmana, también conocida como Tutut.
"Damas y caballeros, si mi padre cometió cualquier error, por favor perdónenlo. Adiós, padre," agregó con lágrimas bañándole el rostro.
Terra/Reuters
