América Latina
LIMA (Reuters) - El escuadrón de la muerte conocido como Colina que actuó durante el Gobierno de Alberto Fujimori en Perú operó con conocimiento de altos mandos del Ejército, quienes asignaron recursos a sus integrantes y hasta los agasajaron, dijo el miércoles un ex miembro del grupo.
Fujimori, quien gobernó Perú con mano dura entre 1990 y el 2000, es procesado por casos de abusos a los derechos humanos, entre ellos las matanzas de "Barrios Altos" y "La Cantuta," en las que participó Julio Chuqui, un ex miembro del grupo Colina que dio su testimonio ante el juzgado.
Durante el interrogatorio, Chuqui afirmó que "no hay duda" de que el grupo Colina formaba parte del Ejército peruano y de su organización.
"Lo querían hacer aparecer en forma clandestina pero no se podía pues, porque de por medio hay gestiones, hay documentos para poder seleccionar personal, para pedir vehículos, pedir armamentos y de todas maneras tiene que ser aprobado por la superioridad," dijo Chuqui en el juicio a Fujimori.
"No creo que 'Colina' actúe por su cuenta porque conlleva mucha responsabilidad," añadió el testigo, quien consideró que los operativos obedecían a planes operativos previamente trazados.
Chuqui recordó también que participó junto a los miembros del comando de un agasajo en la comandancia general del Ejército, donde el entonces jefe de las Fuerzas Armadas de Perú y estrecho colaborador de Fujimori, Nicolás Hermoza, les expresó su respaldo en "su misión."
"El nos arengó, nos saludó, nos dijo que estaba muy bien, que el tiempo iba a reconocer el esfuerzo que hacen todos ustedes, que nos iba a dar apoyo y facilidades para que continuemos (...), que eramos una parte importante del Ejército y tienen una misión que cumplir," relató el testigo.
FUJIMORI DIO LUZ VERDE
La reunión tuvo lugar en julio de 1992, ocho meses después de la matanza de Barrios Altos, donde fueron ejecutadas 15 personas, entre ellas un niño, dijo el testigo.
Chuqui relató que la muerte del niño, a manos de uno de sus compañeros de grupo, lo hizo pensar en retirarse.
"Yo le increpo a (Wilmer) Yarlequé la forma en que había eliminado al niño y él me manifiesta que ese niño iba a crecer y cuando sea grande se iba a vengar (...) A partir de ese momento yo solamente estaba ahí (...) porque sabía que iba a correr la misma suerte, me quedé callado nomás," afirmó.
En otro momento, Chuqui refirió que el jefe operativo de Colina, Santiago Martín Rivas, aseguraba que los miembros del grupo tenían "luz verde" de Fujimori para ingresar a los cuarteles del servicio de inteligencia nacional y del Ejército, donde el ex mandatario residió varias temporadas en su gestión.
"Por el acusado (Fujimori) teníamos luz verde para ingresar, Martín Rivas siempre lo decía, tenemos luz verde de parte del 'Chino', se refería al acusado," agregó.
La Fiscalía peruana solicitó 30 años de prisión para Fujimori, de 69 años, por los casos de abusos a los derechos humanos, que incluyen además la matanza de nueve estudiantes y un profesor de la universidad "La Cantuta" y el secuestro de opositores a su Gobierno.
El ex mandatario ha afirmado en el juicio que no ordenó las operaciones extrajudiciales realizadas durante su gestión.
Fujimori recibió en diciembre del año pasado una condena a seis años de prisión por otro caso, referido al registro ilegal de la vivienda de la esposa de su ex jefe de espías.
(Por Jean Luis Arce, Editado por Juana Casas)
Terra/Reuters