Por Luis Onofa. Corresponsal Quito, 3 Feb (Notimex)- Ecuador entró hoy de lleno en la celebración del carnaval con desfiles de comparsas, carros alegóricos y festivales que compiten con el juego con agua, en medio de la fuerte temporada de lluvias que azota a varias regiones.
En Ambato, 120 kilómetros al sur de Quito, se realiza este domingo el más sonado desfile de comparsas y carros alegóricos, ante decenas de miles de espectadores que acuden desde todos los lugares del país.
En el desfile participan esta vez grupos de Polonia, Colombia, Bolivia, Brasil y Cuba, además de los de la propia Ambato y de otras provincias del país.
El carnaval de Ambato es, desde hace más de medio siglo, el mayor esfuerzo que se realiza en Ecuador por evitar que la gente se ponga "más patas arriba" de lo habitual durante esta fiesta, en la que predomina un desaforado juego con agua.
El festejo comenzó la víspera con la bendición católica de las frutas y el pan, en la catedral de la ciudad, a la que asistió el presidente Rafael Correa, quien permanecerá el feriado en esa ciudad.
El carnaval ambateño coincide con la temporada de cosecha de frutas en esa región andina, productora de manzanas, peras, duraznos y otras autóctonas como los capulíes.
Un gigantesco mural confeccionado con frutas, que cubre casi toda la fachada de la catedral, es uno de los mayores atractivos para los turistas que acuden a esa ciudad.
En la vecina Guaranda se realiza el otro gran carnaval de Ecuador con desfiles de comparsas y carros alegóricos, con la particularidad de que la fiesta termina, de manera invariable, en un intenso juego con agua.
Comida y licor en abundancia caracterizan al festejo en Guaranda, aunque este año los organizadores de la fiesta emprendieron una campaña de reemplazo por una bebida menos fuerte como la chicha (fermento) de maíz, típica de los pueblos andinos.
"Chicha quiero, trago", verso de la canción símbolo del carnaval de esa ciudad, es el lema de la campaña que, de manera paradójica, contrasta con el orgullo de sus habitantes por su "Pájaro Azul", un aguardiente puro de caña de alto grado alcohólico.
En Chota, unos 150 kilómetros al norte de Quito, la comunidad afroecuatoriana que habita ese valle, también celebra su propio carnaval con bailes de su cultura e igual lo hace Puyo, en la amazonia, con danzas y comidas de la zona.
En Quito, el municipio ha programado desfiles barriales y de vendedores de mercados populares, en un esfuerzo por evitar el consumo excesivo de agua en el juego tradicional.
En el resto del país, los medios reportan una inusitada resurrección de los desfiles de comparsas y carros alegóricos en casi todos los pueblos.
Otra parte de la población colma las playas del Pacífico, a donde ha llegado pese a los derrumbes que han bloqueado algunas de las carreteras del país por las fuertes lluvias que azotan al país.
Terra/Notimex