Internacional
Por Robert Evans
GINEBRA (Reuters) - Las devastadoras tormentas de nieve y el frío de China de los últimos meses muestran que el mundo debe prepararse para nuevos tipos de desastres causados por el inusual clima, dijeron el miércoles expertos de Naciones Unidas.
Los expertos dijeron que los acontecimientos chinos, que Pekín dice que han afectado a cerca de 100 millones de personas y posiblemente representen un costo de al menos 7.500 millones de dólares, subrayaban la necesidad de una mayor cooperación mundial para pronosticar el clima.
"El llamado inusual clima se está haciendo más común, y reducir la vulnerabilidad a extremos inesperados debe ser una principal prioridad para los gobiernos," dijo Salvador Briceño, jefe de la agencia de ayuda para desastres de Naciones Unidas, ISDR por su sigla en inglés.
Por separado, el jefe de la Organización Meteorológica Mundial (WMO por su siglas en inglés), Michel Jarraud, dijo que la helada que afectó a China desde el norte hasta sus normalmente casi tropicales provincias sureñas subrayaba la necesidad de mejores predicciones climáticas.
"El mundo necesita fortalecer los mecanismos existentes que predicen sucesos climáticos y luego asegurar que esta información está disponible para todos, especialmente para el beneficio de gente en países en desarrollo," dijo Jarraud.
La Administración Meteorológica de China dice que el clima extremo de enero probablemente se desarrolló a partir del fenómeno de La Niña en partes del océano Pacífico durante la segunda mitad del año pasado, combinado con un inusual clima en el occidente.
También es preocupante que el país, ahora recuperándose mientras se vuelven a ver cielos despejados y la energía es restaurada tras la helada que dejó a veintenas de muertos, debe estar preparado para más de lo mismo como resultado del cambio climático mundial.
Briceño dijo en un comunicado desde la sede del ISDR en Ginebra que los sufrimientos de China subrayaban la necesidad de todos los gobiernos de construir infraestructura que pueda resistir un previamente impensable clima. (Editado en español por Silene Ramírez)
Terra/Reuters