Matanza en universidad
Los gritos llenaron el salón cuando el individuo lanzó una lluvia de balas sobre los presentes, unas decenas de estudiantes del local universitario, situado en los suburbios de Chicago.
"Todo comenzó y terminó en unos segundos", dijo Donald Grady en una conferencia de prensa.
La policía llegó al lugar a los dos minutos de recibir la llamada, pero no tuvo tiempo de realizar un solo disparo, ya que el asesino yacía muerto.
"Estuvo allí de pie unos segundos, miró y luego empezó a disparar", dijo sobre el autor de los disparos Meghan Murphy, una estudiante que se encontraba en el salón. "Su cara era inexpresiva, como si no fuera una persona", agregó.
"Disparó directamente a los presentes", aseguró John Giovanni, otro testigo. "No dijo una palabra. No parecía que estuviera apuntándole directamente a alguien. Pienso que trató de alcanzar al mayor número de personas que pudo".
Terra/AFP



