Violencia escolar
El pasado jueves las jóvenes mexicanas Catalina, María y Georgina fueron sorprendidas en clase por el ataque a balazos de un ex estudiante, la primera murió en el sitio de la masacre, la segunda fue herida y la tercera resultó ilesa.
Chicago, (Notimex).- Catalina y Georgina, eran amigas desde los seis años. Las dos procedían del suburbio de Cícero, al suroeste de Chicago, donde hay una mayoritaria comunidad mexicana.
María Ruíz Santana, en cambio, conoció a ambas en la universidad y al ser la comunidad latina tan pequeña en la misma, se hicieron inseparables en clases.
Esta joven de 20 años, que ahora se debate entre la vida y la muerte reside con su familia en el suburbio de Elgin, al noroeste de Chicago.
Familiares de las jóvenes se niegan a ser citados y eluden todo contacto con la prensa. Para ellos la situación es tan dolorosa que solo piden tiempo para asimilarla.
El pasado jueves las tres amigas estaban sentadas juntas, eran sólo tres latinas en la clase de geología, de casi 100 asistentes, pero cuando empezaron los disparos sólo Georgina pudo correr.
Catalina y María fueron alcanzadas por las balas de Steven P. Kazmierczak, el pistolero que irrumpió en la clase y de inmediato empezó a disparar en forma indiscriminada.
Terra USA/Notimex



