Decisión
Por primera vez en cinco décadas los cubanos no tendrán por presidente a Fidel Castro, pero su hermano Raúl aseguró el domingo que mantendrá el rumbo de la revolución al tomar el cargo durante una histórica sesión parlamentaria.
"Asumo la responsabilidad que se me encomienda", dijo con tono firme el nuevo mandatario ante los cientos de diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) que lo eligieron para encabezar durante cinco años el Consejo de Estado, el poder ejecutivo en la isla.
Raúl pidió permiso al parlamento para mantener consultas con su hermano en las cuestiones de Estado más delicadas, como las relacionadas con la defensa del país. Los legisladores aceptaron la moción de manera inmediata y unánime alzando la mano.
Su segundo a bordo será ahora José Ramón Machado Ventura, un médico de 77 años de edad e histórico dirigente del poderoso Partido Comunista de Cuba (PCC).
Su designación representó una sorpresa porque el favorito era Carlos Lage, de 56 años y artífice de medidas aperturistas durante la década de los 90, quien mantendrá su cargo de vicepresidente.
La configuración de los 31 miembros en el nuevo Consejo de Estado no parece augurar cambios sustanciales en Cuba, única nación comunista del continente.
Los vicepresidentes en el Consejo de Estado serán Juan Almeida Bosque, Esteban Lazo, el mencionado Carlos Lage, Abelardo Colomé Ibarra y el general Julio Casas Regueiro, el único en incorporarse al mando máximo. El secretario seguirá siendo José Miguel Miyar Barruecos, estrecho colaborador de Fidel Castro.
Menos carismático que Fidel, quien convalece de una enfermedad intestinal y no aparece en público desde hace 19 meses, Raúl dejó en claro que se apoyará para su gestión en PCC: la "garantía segura de la unidad de la nación cubana" y "digno heredero de la confianza depositada por el pueblo en su líder", comentó en su discurso de aceptación.
Raúl hizo patente su estilo de pragmático "con los pies en la tierra": les habló a los cubanos de temas económicos sensibles como eficiencia productiva y también la necesidad de mejorar sus salarios.
Terra USA/Agencias




