Generaría tráfico sexual
WASHINGTON (AP) _ Los gobernadores de Tamaulipas, Sonora y Baja California dijeron el lunes que la deportación de niños no acompañados por inmigración indocumentada es uno de los mayores problemas que están encarando los estados mexicanos fronterizos con Estados Unidos.
Las deportaciones de los menores se están realizando no sólo sin acompañantes sino que con ellos también llegan delincuentes comunes y ex convictos, indicaron.
"Lo más grave del problema es que no nos avisan a qué hora llegarán los deportados", declaró José Guadalupe Osuna Millán, de Baja California. "Llegan a diversas horas del día e incluso en la madrugada y eso nos crea un grave problema porque no tenemos albergues apropiados".
Osuna Millán, del Partido Acción Nacional (PAN) del presidente Felipe Calderón, participó en un coloquio en el Diálogo Interamericano con sus colegas Eduardo Bours Castello, de Sonora, del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y Eugenio Javier Hernández Flores, de Tamaulipas, también del PRI.
El gobernador de Nuevo León, José Natividad González Parás, del PRI, fue el cuarto del grupo pero regresó a México el domingo debido al fallecimiento de su padre, informó Michael Shifter, del Diálogo Interamericano, una institución de análisis regional.
Los gobernadores mexicanos están en Washington como miembros de una comisión binacional con otros gobernadores de estados fronterizos estadounidenses.
Tenían previsto entrevistas con el secretario de Seguridad Interior Michael Chertoff y un encuentro grupal, junto con todos los gobernadores estadounidenses que se hallan en Washington, con el presidente George W. Bush en la Casa Blanca.
Terra USA/AP
