América Latina
Por Jorge A. Otaola
BUENOS AIRES (Reuters) - La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, criticó el sábado a la banca privada por la falta de créditos y abogó por la integración regional para evitar crisis energéticas, durante la apertura de la sesión ordinaria anual del Congreso.
En una defensa a su flamante gestión de 80 días y un respaldo a su esposo Néstor Kirchner, quien la antecedió en el cargo, la mandataria se comprometió a avanzar en obras de infraestructura para avalar la marcha de la economía, mejorar la educación, la salud y la seguridad pública.
Fernández adelantó que se trabaja con los oficiales Banco Central y Banco de la Nación en mecanismos para agilizar el acceso a la liquidez para las pequeñas y medianas empresas.
Los bancos privados "deben reorientar sus carteras, no sólo deben dar crédito al consumo, sino a la producción (...) por eso, el Banco de la Nación lanzará un plan de financiamiento con tasas y plazos accesibles," agregó.
"Hay que obtener financiamiento, incluso a tasas que podrían estar subsidiadas por el Gobierno," enfatizó.
Argentina acumula un crecimiento de su economía a tasas base del 8 por ciento anual desde el 2003, y analistas privados esperan que este año se expanda al menos un 7,5 por ciento, de acuerdo a un sondeo de Reuters .
ENERGIA
Para ello, el Gobierno ratificó la necesidad de una integración regional para unir esfuerzos y evitar problemas energéticos. Fernández exhortó a trabajar en forma conjunta a los Gobiernos de Brasil, Bolivia, Chile, Venezuela, Uruguay y Paraguay.
La presidenta reclamó el reconocimiento del Gobierno del venezolano Hugo Chávez a la unión aduanera del Mercosur.
"Al ser un problema mundial la escasez de energía (...) debemos abordar la cuestión con mucha seriedad. Tenemos una clara conciencia de que la integración regional es el único camino posible," dijo la líder argentina.
En medio de las dudas de los empresarios, Fernández reiteró que no habrá problemas de abastecimiento energético en el próximo invierno, frente al antecedente de años previos, cuando varias industrias tuvieron cortes de gas para evitar mayores perjuicios a los hogares.
Se tendrá "más energía" para "afrontar el próximo invierno, sin riesgos para nuestra producción y para nuestros inversores," enfatizó la presidenta, lo que evitaría un jaque al andar de la economía.
OTROS TEMAS
Durante un discurso de 75 minutos, prácticamente sin leer los textos de ayuda y vestida de blanco, Fernández se dirigió a los diputados y senadores, como lo estipula la Constitución, bajo la atenta mirada de sus ministros y gobernadores provinciales.
Una vez más, enfatizó en la necesidad de trabajar en "armonía" para "definir los objetivos" para el bicentenario del país en 2010, cuando se aspira un desempleo en torno al 5 por ciento, desde el vigente 7,5 por ciento, y llegar a sumarse unos 19,5 millones de puestos de trabajo.
Para ello, sostuvo que es imprescindible mantener la política de desendeudamiento, mantener la competitividad cambiaria y la acumulación de reservas, las que se ubican en la cifra récord por arriba de los 49.000 millones de dólares .
Finalmente, defendió el poder de soberanía de Argentina sobre las atlánticas Islas Malvinas en su disputa con Inglaterra, a quien pidió que se permitan vuelos a modo de actos humanitarios para que familias argentinas puedan visitar las tumbas de sus soldados caídos durante la guerra de 1982.
Mientras que legisladores opositores criticaron el discurso por la falta de compromisos en más temas de fondo, la amplia mayoría oficialista aplaudió la disertación.
La llegada y la salida de Fernández al Congreso se hizo en el marco de una modesta concurrencia de seguidores políticos, bajo un cielo gris y una tenue llovizna que azotaba a la ciudad de Buenos Aires.
(Reporte de Jorge Otaola, Editado por Magdalena Morales)
Terra/Reuters