Por Edelmiro Franco. Enviado Cúcuta, 8 Mar (Notimex)- El desabastecimiento de gasolina es el principal problema que se vive en la frontera de Colombia y Venezuela, desde que el gobierno de Caracas ordenó hace una semana la movilización de tropas a la zona limítrofe.
Pese a que la tensión bajó con el apretón de manos que se dieron los presidentes de Colombia, Alvaro Uribe Vélez y de Venezuela, Hugo Chávez, el viernes en la clausura de la Cumbre del Grupo de Río, en República Dominicana, la falta de combustible en la región continúa.
La normalidad en los principales pasos fronterizos entre Colombia y Venezuela comenzó a regresar en forma progresiva este sábado, tras una semana de tensión, pero la preocupación de los comerciantes legales e informales es el desabastecimiento de gas y gasolina.
La militarización de la frontera y las limitaciones al comercio provocaron una falta de combustibles que afecta en mayor grado a los colombianos, que compran en el lado venezolano gasolina y gas a bajo precio, ya sea para su consumo o para revenderlo en Cúcuta.
Mientras un litro de gasolina en Colombia puede costar 60 centavos de dólar, en Venezuela se consigue en dos centavos de dólar.
Entre los municipios venezolanos de García de Hevia (estado de Zulia) y Ureña (estado de Táchira) hay alrededor de 31 gasolineras, pero sólo nueve habían recibido suministro, por ser afiliadas directas de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa).
Las otras estaciones no han recibido suministros desde hace una semana, en especial aquellas ubicadas más cerca de la frontera con Colombia.
Pero las gasolineras que han sido abastecidas sólo le venden el combustible a vehículos con placas venezolanas y bajo un estricto control de efectivos de la Guardia Nacional de Venezuela.
"Nosotros tenemos una semana sin gasolina, prácticamente tuvimos que cerrar. Aquí atendemos un promedio diario de 500 vehículos, en días normales, pero tenemos una semana sin suministro, vamos a quebrar", dijo a Notimex León Ospina, empleado de una gasolinera en Ureña.
La estación de la firma Trébol se ve desolada, mientras Ospina y sus compañeros sólo esperan que el suministro de combustible se normalice la próxima semana, una vez zanjado el conflicto entre Ecuador, Colombia y Venezuela.
"Las únicas estaciones que tienen combustible son las de Pdvsa, y a las que no están afiliadas a esa empresa nos tienen sin una gota de gasolina", explicó Ospina.
A cuatro cuadras de la estación Trébol, está una gasolinera de Pdvsa que tiene suficiente gasolina ordinaria y extra, pero sólo para venezolanos.
"Aquí sólo llenamos tanques de carros de Venezuela y hoy le corresponde a las placas terminadas en 8 y 9. Todo esta controladito, para que no lleven combustible a Colombia", contó Ismael Contreras, trabajador de la estación.
Contreras explicó que la venta de gasolina, de acuerdo al número de la placa del vehículo, es para evitar que el cliente llene el tanque en estaciones diferentes, en un mismo día, y se dedique al contrabando del combustible.
Pero el desabastecimiento del combustible afecta la economía personal de los llamados "pimpineros", personas que contrabandean gasolina en tanques de plástico.
Las autoridades del estado de Táchira creen que hay entre 80 y 100 mil personas dedicadas a transportar gasolina de forma ilegal por los diferentes pasos fronterizos en la zona nororiental de Colombia.
El conflicto bilateral se generó cuando Chávez expulsó a los diplomáticos colombianos y militarizó la frontera en solidaridad con Ecuador, luego que militares de Colombia atacaron un campamento de las rebeldes FARC en territorio ecuatoriano el pasado 1 de marzo.
Ecuador rompió relaciones con Colombia tras la incursión en su territorio, en un operativo que culminó con la muerte del segundo jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Raúl Reyes, y otras 22 personas.
Terra/Notimex