El cliente 9
Spitzer se había ganado una reputación de funcionario incorruptible y enarboló durante toda su carrera la bandera de la lucha moral contra la ilegalidad y el crimen organizado.
El funcionario de 48 años fue fiscal federal de Nueva York desde 1998, antes de ser electo gobernador en 2006, cargo que ocupa desde el primero de enero de 2007.
Las autoridades de Nueva York anunciaron el viernes pasado el desmantelamiento de la red internacional de prostitución de lujo "Emperors Club".
Cuatro personas que dirigían la red fueron detenidas e inculpadas por cargos vinculados a la prostitución y dos de ellas por lavado de más de un millón de dólares provenientes de actividades ilícitas.
Según la fiscalía, la red operaba en varias ciudades de Estados Unidos, así como Londres y París, con más de 50 prostitutas que cobraban a sus clientes entre 1.000 y 5.500 dólares por hora.
El club brindaba a los clientes la opción de pagar con efectivo, tarjeta de crédito o giros, y ofrecía los servicios de las chicas a través de un sitio en internet que las clasificaba en una escala de uno a siete diamantes.
Los cuatro inculpados, tres mujeres y un hombre, son pasibles de penas de hasta cinco años de cárcel por los cargos de prostitución y de hasta 20 años por los de lavado de dinero.
Terra/AFP


