Internacional
Por Jeff Franks
HOUSTON (Reuters) - Tras ser revisado por su tripulación luego de su despegue, el transbordador Endeavour se dirigía el miércoles al encuentro de la Estación Espacial Internacional (EEI), donde comenzará la instalación de un laboratorio japonés.
El control de la coraza protectora contra el calor de la nave, utilizando un brazo robótico equipado con láser y cámeras, no mostró daños evidentes producidos durante el lanzamiento del martes.
Sin embargo, la NASA dijo que algunos restos de material o un pájaro podría haber golpeado la trompa del transbordador cuando despegaba del Centro Espacial Kennedy en Florida.
El director del vuelo, Mike Moses, dijo a periodistas en el Centro Espacial Johnson que todo parecía estar bien y bajo control. Expertos de la NASA estudiarán el video de inspección para asegurarse que no hay puntos problemáticos en la coraza protectora, agregó Moses.
Las imágenes obtenidas durante el lanzamiento nocturno mostraban algo que parecía colisionar con la trompa del Endeavour 10 segundos después de su despegue de la plataforma de lanzamiento.
Las inspecciones a la coraza protectora en vuelo comenzaron luego de que el transbordador Columbia se desintegró cuando regresaba a la Tierra en el 2003, provocando la muerte de los 7 astronautas de su tripulación.
El accidente del Columbia ocurrió porque su escudo térmico se dañó durante el despegue, provocando una explosión al momento del reingreso del transbordador a la atmósfera.
Endeavour tiene programado acoplarse a la EEI el miércoles a la noche, a las 22.25 hora local (0325 GMT del jueves).
El Endeavour transportará un sistema robótico de dos brazos canadiense, sumado al módulo de almacenamiento y equipamiento para el laboratorio espacial Kibo de Japón, del tamaño de un ómnibus de dos pisos, cuya parte principal irá al espacio a fines de mayo.
Kibo, que significa "esperanza" en inglés, es la principal contribución de Japón a la estación espacial de 100.000 millones de dólares, un proyecto en el que intervienen 15 países.
(Editado por Hernán García)
Terra/Reuters