EEUU-FRONTERA
Patricia Giovine El Paso (EE.UU.), 13 mar (EFE)- La retirada gradual de la Guardia Nacional en la frontera de EE.UU. con México como parte de la operación "Jump Start" iniciada hace dos años para apoyar a la Patrulla Fronteriza preocupa hoy a legisladores y residentes.
"Comenzaremos poco a poco a disminuir el número de soldados, no solo aquí (en Texas y Nuevo México), sino en el resto de la frontera con México", dijo a Efe el teniente coronel Ken Nava, portavoz de la Guardia Civil de Nuevo México.
Nava manifestó que aunque la retirada de las tropas será en julio, sus integrantes han disminuido gradualmente de los más de 800 destacados en Nuevo México hasta hace un año a los 300 actualmente.
El anuncio de la Guardia Nacional desató la reacción de legisladores de Nuevo México que dicen temer que con la retirada de los soldados queden zonas desprotegidas y a merced de narcotraficantes y bandas de delincuentes.
El senador Jeff Bigaman anunció que ha enviado recientemente una carta al presidente George W. Bush, en la que le solicita mantener las tropas a lo largo de la frontera con México hasta que sean entrenados y asignados más agentes de la Patrulla Fronteriza.
Bingaman afirmó que a partir de la llegada de las tropas a Nuevo México en 2006 hubo una disminución en la entrada de indocumentados al país y que la retirada inicial de los soldados es prematura.
El portavoz de la Patrulla Fronteriza en El Paso, Ramiro Cordero, aclaró que el operativo de la Guardia Nacional estuvo siempre diseñado como una iniciativa de dos años, y que la presencia de las tropas disminuiría paulatinamente, al tiempo que agentes de la Patrulla Fronteriza eran entrenados y contratados.
Precisó que la agencia federal ha incrementado en un tercio el número de agentes de la Patrulla Fronteriza en el área de Nuevo México en los dos años pasados, y que tienen más tecnología y mejor infraestructura que nunca en la historia de la agencia federal.
Indicó que la actividad de entradas de indocumentados y de coyotes ha disminuido sustancialmente desde 2005, cuando la Patrulla Fronteriza inició el envío de agentes adicionales, tecnología e infraestructura.
A mediados de mayo de 2006, Bush anunció el envío de la Guardia Nacional a la frontera con México, mientras se entrenaba a nuevos agentes de la Patrulla Fronteriza.
El operativo incluyó el envío a la frontera de 6.000 miembros durante el primer año.
En respuesta a la petición de Bush, el gobernador de Texas, Rick Perry, ordenó trasladar 1.700 soldados de la Guardia Nacional en apoyo a la operación, mientras que el de Nuevo México, Bill Richardson, autorizó a más de 1.000.
Las tropas no han participado directamente en labores de detención, pero sí de apoyo a labores de inteligencia, logística e infraestructura con los patrulleros fronterizo.
La sargento y portavoz de la Guardia Civil en Texas, Gene Moncada, comentó a Efe que 'Jump Start' continúa en la franja fronteriza del estado, incluido El Paso, en donde actualmente cuentan con entre 700 y 800 miembros de esas tropas. EFE mpg/ma/esc/lb
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