Protesta violenta
China ordenó el sábado la salida de los turistas de la capital del Tibet, mientras soldados a pie y en vehículos blindados patrullaban las calles y aplicaban un estricto toque de queda, un día después de disturbios que, de acuerdo a un grupo de exiliados tibetanos, han dejado por lo menos 30 manifestantes muertos.
Las protestas iniciadas el lunes contra el régimen chino en el Tibet son las más numerosas y violentas en la región en casi dos décadas. Se han propagado a otras zonas de China, como también a las vecinas Nepal e India, entre otros países.
En Nueva York, la policía chocó con manifestantes en las afueras del consulado chino, durante una protesta en su mayor parte pacífica de tibetanos.
Los detalles de la confrontación no estaban claros aún, pero varios agentes y manifestantes resultaron heridos, según la policía y testigos. Había pedazos de vidrio en la calle y las autoridades hicieron varios arrestos.
Un organizador de la protesta, que prosiguió pacíficamente, dijo que el breve choque ocurrió cuando integrantes de un piquete lanzaron piedras contra el consulado.
En Washington, unos 80 manifestantes congregados ante la embajada de China agitaron banderas tibetanas y corearon lemas contra la ocupación china y la violenta represión policial en el territorio.
El gobernador chino en el Tibet prometió castigar a los manifestantes, mientras las autoridades policiales chinas los instaban a entregarse para el martes o enfrentar castigos no especificados.
Terra/AP

