DESAPARECIDOS
Patricia Giovine El Paso (Texas), 18 mar (EFE)- Familiares de desaparecidos en Ciudad Juárez aguardan la confirmación de que los restos encontrados en las últimas semanas en fosas clandestinas sean de alguno de sus seres queridos para poder enterrarlos y cerrar así un doloroso capitulo de la violencia fronteriza.
En las últimas semanas, las autoridades mexicanas han hallado 42 cadáveres en fosas clandestinas descubiertas en dos casas de Ciudad Juárez.
"No hay nada peor que no saber en donde quedó tu ser querido", dijo a Efe Jaime Hervella, director de la asociación paseña "Familiares y amigos de Desaparecidos".
"Los familiares de personas que han sido "levantadas" por comandos armados en Ciudad Juárez en la última década necesitan tener en donde llorar a los suyos", agregó.
La Procuraduría General de la República (PGR) confirmó que del 1 al 12 de marzo fueron encontrados 33 cadáveres en una casa de la calle Pedregal, en el barrio La Cuesta en Ciudad Juárez, en el estado de Chihuahua.
Anteriormente, en la misma localidad pero en la calle Cocoyoc, del barrio Cuernavaca, las autoridades hallaron en cuatro fosas clandestinas nueve cadáveres entre el 21 y 27 de febrero, con lo que suman un total de 42.
De acuerdo con las autoridades mexicanas, los cuerpos tenían entre 10 y 5 años de haber sido enterrados en esos lotes presuntamente por el Cártel de Juárez, por lo que decenas de familiares de personas desaparecidas, entre ellas residentes de El Paso, han encontrado una esperanza para saber algo del destino de sus familiares desaparecidos.
Según Hervella, en la asociación paseña se encuentran registradas 196 familias cuyo hermano, padre, esposo o hijo fue "levantado" sin dejar huella en alguna calle de Ciudad Juárez por comandos armados, presuntamente relacionados con el cartel de Juárez.
Entre los desaparecidos registrados por la organización hay 34 ciudadanos estadounidenses, algunos de los cuales, aseguró, fueron engañados para que cruzaran a México en donde desaparecieron.
"Sus familias siguen buscándolos a pesar de que algunos desaparecieron desde 1994", dijo Hervella.
Según el activista, tras el hallazgo de esas fosas clandestinas, la asociación recibe un promedio de ocho llamadas diarias de familiares que quieren saber cómo acercarse a las autoridades mexicanas para averiguar si su ser querido está entre los restos rescatados.
Hervella, autor del libro "Residencial Narcofosas", señaló que el descubrimiento de estas dos fosas clandestinas se hizo después que él mismo recibiera una llamada anónima que le indicó el lugar en donde se encontraban enterrados los restos de varios de los desaparecidos en la última década.
"Tuvimos tres o cuatro conversaciones telefónicas hasta que pudimos determinar con precisión en dónde había que excavar, y entonces pasé la información al delegado de la Procuraduría General de la República en Ciudad Juárez", aseguró el activista.
"Los cuerpos ya están totalmente descompuestos porque llevan más de cinco años enterrados, y habrá que esperar no menos de cinco meses para que cada osamenta sea cotejada con los datos que presenten los familiares de personas desaparecidas, como son placas dentales, fotografía, descripción de fracturas, y el ADN", agregó.
La asociación ha pedido a los familiares de desaparecidos que "entreguen esa información cuanto antes", señaló el dirigente, quien asegura que conserva la esperanza de encontrar a sus amigos Saúl y Abigail Sánchez, ciudadanos estadounidenses residentes en El Paso.
Tanto Abigail como Saúl fueron invitados al teatro por un comandante de la Policía de Ciudad Juárez, a cuya corporación vendían equipo para detectar el aterrizaje clandestino de aeronaves en zonas rurales.
La pareja, que dejó a sus hijos encargados en El Paso, fue vista por última vez en la entrada del teatro, esperando al comandante.
"Les tendieron una trampa para llevarlos a Juárez, como a muchos otros residentes estadounidenses", afirmó Hervella.
El activista dijo estar temeroso de ser parte de las investigaciones que derivaron en el descubrimiento de estos cuerpos.
"Tengo miedo de que el cartel de Juárez quiera deshacerse de este viejo incómodo para ellos", aseguró.
La ciudad sirve como base del cartel de Juárez, uno de los más activos de México, que se disputa el control de la zona con el cartel de Sinaloa.
Ciudad Juárez es también conocida mundialmente por la muerte violenta de cerca de medio millar de mujeres desde 1993, la mayoría en casos sin resolver.EFE pg/cs/esc
Terra/EFE