Guerra en Irak
"Nuestros enemigos considerarían un fracaso de Estados Unidos en Irak como una prueba de debilidad", afirmó Bush, al rechazar implícitamente los planes de los precandidatos demócrata a su sucesión, Barack Obama y Hillary Clinton, de poner fin a la guerra.
Bush no dudó en pintar un panorama favorable de la guerra en Irak, mientras varias manifestaciones tenían lugar por todo el país para denunciar el conflicto.
"Los estadounidenses deben saber que desde que enviamos refuerzos suplementarios (enero de 2007), el nivel de la violencia ha bajado significativamente, así como la muerte de civiles, los asesinatos sectarios y los ataques contra las fuerzas norteamericanas", dijo el presidente.
En su primera reacción, el candidato republicano a la Presidencia, John McCain, que apoyó la guerra, aunque criticó su manejo por el ex secretario de Defensa Donald Rumsfeld, mantuvo la misma línea que Bush: "Los estadounidenses saben que un fracaso dejaría a nuestra nación menos segura para las próximas generaciones", afirmó.
Tres países latinoamericanos enviaron tropas a Irak cinco años atrás, de los que sólo El Salvador mantiene soldados hoy día desplegados en el país, mientras Honduras y República Dominicana retiraron los suyos después de la decisión de Rodríguez Zapatero.
Terra/AFP


