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Olivia P. Tallet Houston (Texas), 19 mar (EFE)- El recorte de tasas de interés de la Reserva Federal anunciado ayer tiene consecuencias positivas para la economía, pero su impacto directo para el bolsillo de los consumidores implica tanto posibles ganancias como pérdidas.
La Reserva Federal (FED, por siglas en inglés) anunció el recorte de la tasa de interés de fondos federales, conocida como tasa de referencia, en 75 puntos básicos, la cual queda ahora en 2.25 por ciento.
Esta tasa es la que se aplica a los préstamos interbancarios de corto plazo, cuando al cerrar el día, bancos que tienen más dinero en reserva que lo exigido por ley prestan el exceso a otros bancos con reservas mermadas.
Este anuncio, junto con la igual reducción en 75 puntos básicos de la tasa de descuento con la que la FED presta directamente a los bancos, tuvo un resultado positivo inmediato en el alza de las acciones en la bolsa de valores.
Hablando del impacto de estas medidas en el bolsillo de los consumidores, las alzas en la bolsa de valores son positivas para los millones de trabajadores que tienen acciones a través de sus cuentas de retiro 401(k) o IRA, y para los inversionistas en general.
No obstante, la reducción de la tasa de interés referencial propicia una consecuencia financiera más estable para los consumidores que los volubles movimientos de las bolsas.
La razón es que esta tasa es la que los bancos utilizan como referencia para determinar la tasa preferencial con la que otorgan préstamos como de tarjetas de crédito, líneas de crédito, préstamos sobre el valor de la vivienda y para la compra de automóviles.
Generalmente las instituciones financieras determinan la tasa preferencial agregando 3 puntos sobre la tasa de referencia de la FED.
Así, tras la medida de la FED numerosas instituciones financieras comenzaron a anunciar la reducción de sus tasas preferenciales a 5.25 por ciento del previo 6 por ciento, entre ellas Bank of America, Wachovia Corporation y Wells Fargo Bank.
Analistas indican que los consumidores, específicamente quienes tienen buen historial crediticio, verían una reducción en las tasas de interés de sus tarjetas de crédito o en la adquisición de nuevos créditos a tasas más bajas.
Desde septiembre pasado, la FED ha reducido seis veces la tasa de referencia, y actualmente la tasa de interés promedio que cargan las tarjetas es la más baja desde el primer trimestre de 2006, de acuerdo con estadísticas de IndexCreditCard.com, compañía que monitorea más de mil tarjetas.
La tasa de interés promedio (no la preferencial) es actualmente de 13.29 por ciento para las tarjetas que no ofrecen recompensas -como millas de vuelo- y 15.15 por ciento para las que sí lo ofrecen, según dicha fuente.
Otros consumidores que se pueden beneficiar son los que tienen otros tipos de préstamos, como estudiantiles o sobre el valor de la vivienda.
El impacto de la reducción de las tasas de la FED es menos directo en las hipotecas, pues éstas usan generalmente otros índices de referencia como el LIBOR (London Interbank Offered Rate) o pagarés de la Tesorería estadounidense.
No obstante, si estos índices responden positivamente al recorte de tasa y los esfuerzo de la FED por sanear la economía, los propietarios con préstamos de interés ajustable se verían beneficiados con una tasa más baja al momento del ajuste.
También se beneficiarían nuevos compradores y propietarios en busca de refinanciamiento que tengan buen historial crediticio y califiquen bajo las condiciones más estrictas que en general exigen ahora las instituciones financieras para prestar.
Sin embargo, si bien la medida de recorte de tasa beneficia el crédito, desestimula por otro lado el ahorro.
Los ahorristas con cuentas tradicionales de ahorro y los compradores de certificados de depósito y otros instrumentos similares de ahorro bancario verán una disminución del potencial de crecimiento de sus fondos con la baja de tasas de interés.EFE opt/cs
Terra/EFE