SALUD
Patricia Giovine El Paso Texas mar 18 (EFE)- La tuberculosis es una enfermedad que afecta especialmente a las comunidades fronterizas por la movilidad de sus habitantes, lo que ha provocado la resistencia de las micro bacterias a los medicamentos.
Especialistas de organizaciones binacionales de salud, reunidos en El Paso en un foro sobre la tuberculosis, indicaron que ésta es la principal preocupación del sector salud en torno a la enfermedad.
"Las enfermedades virales son una de las principales preocupaciones, dado que vivimos en una frontera de 3.000 kilómetros, con 1.1 millones de cruces al día de México a Estados Unidos", dijo a Efe el secretario ejecutivo de la Comisión de Salud Fronteriza, oficina de México, Clemente Villalpando.
De acuerdo con la directora del programa de Tuberculosis para la Asociación Binacional de Salud Fronteriza, Eva Moya, las autoridades de salud celebran una disminución en el número de casos de esta enfermedad a nivel nacional, pero se manifiestan preocupadas ante la resistencia que han desarrollado las micro bacterias al medicamento.
"El tratamiento de una persona resistente al medicamento es más largo, más molesto, tiene efectos secundarios y un costo de más de 200.000 dólares por paciente", afirmó Moya.
La especialista en salud pública indicó que en el 2007 fueron diagnosticadas 80 personas con tuberculosis activa, y actualmente hay 30 casos. Sin embargo este número representa únicamente el 10 por ciento de las personas infectadas.
El 35 por ciento de los casos activos están relacionados con la diabetes, que es un factor que eleva las posibilidades de que la persona infectada con tuberculosis presente síntomas.
Moya señaló que otro problema que ha permitido la diseminación del virus son los errores de diagnóstico, al confundir los síntomas con asma, alergia o pulmonía, lo que provoca que las personas se queden sin tratamiento por años y que infecten a otras personas.
Este es el caso de Raquel Garduño, quien fue diagnosticada durante tres años de gripe, asma y alergias, hasta que finalmente le hicieron la prueba de la tuberculosis que resultó positiva.
"Para entonces había infectado a mis padres, a mis hermanos y a una sobrinita de tres años, quien presenta ya la enfermedad activa", señaló Garduño.
"Desafortunadamente tuvieron que pasar tres años para que me diagnosticaran, y mis pulmones estaban dañados por la bacteria", dijo, aunque ya terminó el tratamiento.
Moya informó de que las autoridades de salud en la frontera están utilizando técnicas de diagnóstico de hace 100 años y medicamentos formulados hace 40 años.
"Eso es inaceptable, estamos atrasados un siglo en cuanto a detección se refiere y medio siglo cuando hablamos de medicamento", denunció la especialista.
Según Moya, en la actualidad el reto principal es lograr que no se registren casos de resistencia al medicamento, derivados de malos diagnósticos o de la suspensión del medicamento antes de tiempo.
Los especialistas reconocen que en la región los más afectados son los hispanos, especialmente aquellos que tienen actividades o familia al otro lado de la frontera y que viajan frecuentemente a territorio mexicano en donde hay grandes cinturones de pobreza y comunidades hacinadas.
En El Paso, de las personas diagnosticadas con tuberculosis, 68 por ciento son extranjeros.
"Es por ello que es tan importante luchar contra la tuberculosis a nivel binacional", dijo la especialista en salud, quien indicó que para ello hay programas como "Juntos", que incluye la detección y seguimiento coordinado de los casos en los dos países.
La especialista afirmó que son necesarios más fondos a nivel federal para combatir este problema.
"La tuberculosis tiene que estar en la agenda legislativa", puntualizó Moya EFE pg/cs
Terra/EFE