Caídos en Irak
Jesús tenía 13 años cuando fue tentado por primera vez por los reclutadores, en un centro comercial de California. A partir de entonces le imploró a su familia que emigrase. Cuando finalmente la familia se radicó en Escondido, California, Jesús se enlistó, sin haber terminado todavía la escuela secundaria.
Suárez Del Solar era un cabo de 20 años cuando una bomba lo mató en la primera semana de la guerra. Dejó una esposa y un bebé. Su muerte traumatizó a sus padres, que terminaron separándose.
El padre, de 52 años, es hoy un ferviente militante de la causa contra la guerra, que recorre el país participando en marchas antibélicas y colaborando con grupos que buscan evitar el reclutamiento de hispanos.
Terra/AP


