Reciben a ex líder
Un ex jefe del cártel mexicano de la droga de Tijuana liberado en Estados Unidos después de 15 años de estar tras las rejas regresa a una banda debilitada por enfrentamientos con el Ejército, mientras sus rivales han ganado presencia en sus plazas.
El cártel de la familia de los Arellano Félix ha controlado por años las rutas del contrabando de drogas alrededor de la norteña ciudad de Tijuana, fronteriza con San Diego, utilizando espantosas torturas y ejecuciones para mantener su liderazgo.
Pero en el momento en que el mayor de los hermanos del clan, Francisco Rafael Arellano Félix, regresa a México tras ser liberado, la organización, ahora dirigida por una de sus hermanas, ha perdido terreno frente a sus enemigos.
"Ha sido reducido su tamaño de muchas maneras. No tiene la penetración que tenía," dijo Bruce Bagley, un profesor de la Universidad de Miami que estudia cárteles de México.
Miles de soldados y policías movilizados por el presidente Felipe Calderón han rodeado a narcotraficantes, mientras el poderoso cártel de Sinaloa se ha movilizado desde el oeste hacia el territorio de los Arellano Félix.
Expertos dicen que algunos de los traficantes de Tijuana se están separando y aliándose con el cártel de Sinaloa en algunos negocios de drogas.
"Estamos viendo la aparición de una estructura post cártel de Tijuana en la que tienes organizaciones más pequeñas, escisiones, algunas de las que se han aliado con el cártel de Sinaloa en una especie de confederación porque necesitan protección," dijo Bagley.
Terra/Reuters

