Pena de muerte
Medellín, quien habla, lee y escribe inglés, entregó una confesión escrita. Fue declarado culpable asalto sexual seguido de muerte, que en Texas conlleva la pena capital, y condenado a muerte en 1994.
En 2003, México demandó a Estados Unidos ante la Corte de La Haya en nombre de Medellín y otros 50 mexicanos condenados a muerte en Estados Unidos y a los que también se había negado el acceso a los funcionarios diplomáticos.
México, que no tiene pena de muerte, y otros países han tratado de usar la Corte de La Haya para impedir la ejecución de sus ciudadanos en Estados Unidos.
De los presos mexicanos afectados por el fallo, 44 enfrentan la pena másima, 14 de ellos en Texas. Uno de los condenados a muerte vio conmutada su sentencia a prisión perpetua porque había cometido el delito antes de cumplir los 18 años de edad.
Terra/AP
