América Latina
Empresarios agroindustriales rechazaron negociar con el gobierno mientras no derogue un reciente decreto que prohibe exportar aceites, y solicitaron al prefecto (gobernador) de Santa Cruz dictar "normas para facilitar la exportación" con base en el proyecto de autonomía de esa región.
En una asamblea realizada en lunes en la ciudad oriental de Santa Cruz, los agropecuarios también decidieron apoyar el corte de rutas y el bloqueo de puestos fronterizos anunciado por los transportistas para este miércoles.
El presidente Evo Morales prohibió temporalmente desde la pasada semana la exportación de aceites para combatir elevaciones en el precio del producto y garantizar su provisión al mercado interno.
Pero los productores calificaron la medida como una acción de represalia "política" y acusaron a Morales de pretender "destruir el aparato productivo" de Santa Cruz, según dijo durante la asamblea, el dirigente de los empresarios Mauricio Roca.
Esa región, la más rica del país y bastión de oposición a Morales, lidera la demanda de autonomía y en abierto desafío al gobierno redactó unos estatutos autonómicos y convocó a un referendo local el 4 de mayo para aprobarlos.
Los esfuerzos de la Iglesia Católica por acercar a las partes aún no ha dado resultados mientras líderes de la región anunciaron que la consulta no se paralizará.
En su resolución, los agropecuarios decidieron que "no asistirán a ninguna reunión con el gobierno" y acordaron "solicitar al prefecto (Rubén Costas) que no participe en ningún encuentro de diálogo mientras no se abrogue" la medida.
Por su parte, el viceministro de Descentralización, Fabian Yaksic, dijo que la decisión de los empresarios tiene motivaciones políticas y la calificó de "desatinada". "La medida (prohibición de exportar) no tiene otro propósito que defender la canasta familiar, pero ellos (agropecuarios) lo han valorado políticamente", dijo a la emisora Erbol.
Poco antes de conocerse la resolución, la ministra de Desarrollo Rural, Susana Rivero, señaló a periodistas que "el diálogo con el sector (agroindustrial) sigue abierto".
Los exportadores de aceites temen pérdidas por unos 200 millones de dólares y aseguraron que la disposición del gobierno pone en riesgo mercados de Chile, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela y miles de empleos.
En tanto, dos sindicatos campesinos vinculados al gobierno, demandaron el lunes la nacionalización de las empresas aceiteras a las que acusaron de "lucrar con el hambre del pueblo", según dijo el dirigente campesino, Isaac Avalos en rueda de prensa.
A su vez, el comandante de la policía aduanera, mayor Fernando Torrico señaló que los puestos fronterizos han sido reforzados para impedir la exportación, así como la eventual toma de retenes aduaneros como anunciaron los transportistas desde el miércoles.
Terra/AP