IRLANDA-BRASIL
Dublín, 27 mar (EFE)- Las autoridades de inmigración de Irlanda y la Embajada de Brasil en Dublín mantienen conversaciones "constructivas y positivas" para aclarar la detención en una cárcel irlandesa durante dos días y posterior expulsión de tres brasileños, informaron hoy a Efe fuentes oficiales.
Según la responsable de la sección consular brasileña en la capital irlandesa, Elza de Castro, los contactos entre ambas partes también servirán para "aclarar las reglas" de admisión y ofrecer así "guías orientativas a los brasileños".
Una de las "preocupaciones" trasladadas a las autoridades irlandesas, explicó de Castro, es la falta de centros de acogida para aquellos que, por cualquier motivo, no son admitidos en este país, tal y como les sucedió a los tres brasileños (dos mujeres y un hombre) la pasada semana en el aeropuerto de Dublín.
Por su parte, una portavoz de la Policía irlandesa (la Garda) declinó hacer declaraciones sobre el caso, pero reconoció que en Dublín sólo existen "uno o dos" centros de acogida para inmigrantes y que, normalmente, "están llenos".
La representante consular indicó que dos de esos tres brasileños residen temporalmente en Oporto (Portugal) y un tercero en Madrid (España), donde estudian, y que fueron llevados a una comisaría por la falta de un centro de acogida apropiado.
Los tres pasaron dos noches en las secciones masculina y femenina de la cárcel de Mountjoy, en el centro de Dublín, hasta que pudieron volar de regreso a sus respectivos países de origen el pasado sábado.
De Castro aseguró a Efe que los estudiantes tenían tarjetas de crédito y los documentos necesarios para entrar a Irlanda, salvo una reserva de hotel.
Una de ellas llevaba consigo 299 euros en metálico, lo cual fue considerado insuficiente por las autoridades, que, según De Castro, no pudieron comprobar el saldo de la tarjeta de crédito "como consecuencia de las largas colas" que se forman en el aeropuerto de Dublín.
Sin reservas de hotel y sin un saldo verificable, las autoridades irlandesas decidieron retener a los estudiantes para evitar que "cayeran en dificultades", añadió la diplomática.
De Castro se mostró "satisfecha" con las explicaciones ofrecidas por Irlanda, pero subrayó que mantendrán más contactos para lograr que el Gobierno "modifique el sistema de acogida en favor de uno más humano".
Recientemente, la no admisión de brasileños en España y el trato que reciben en los aeropuertos motivó también protestas de Brasil, que hace veinte días revolvió aplicar lo que calificó de "medidas de reciprocidad", que se tradujeron en un endurecimiento de las condiciones de ingreso para los españoles.
En lo que va de este año, unos 2.700 brasileños han sido rechazados en el aeropuerto madrileño de Barajas y, desde que Brasil endureció sus controles migratorios, una veintena de españoles han sido devueltos a su país desde aeropuertos brasileños. EFE ja/ep/jc
Terra/EFE