Internacional
Por Andy Sullivan
DAYTON, EEUU (Reuters) - El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, defendió el jueves el ritmo de la reforma política y económica en Irak y acusó a los miembros del Congreso estadounidense de "acosar verbalmente" a Bagdad y de amenazar a sus líderes.
Bush también elogió al primer ministro iraquí, Nuri al-Maliki, por lanzar una "dura batalla contra los combatientes militantes y criminales" en la ciudad petrolera de Basora, citándolo como evidencia de que Bagdad es cada vez más capaz de manejar la seguridad sin la dirección de Estados Unidos.
El discurso de Bush en el National Museum of the U.S. Air Force fue una de una serie de conferencias públicas que ha dado en defensa de la guerra de cinco años, con vistas a un testimonio en el Congreso, el próximo mes, por parte del comandante de Irak.
Estados Unidos incrementó el año pasado sus fuerzas en Irak como un último esfuerzo por controlar la violencia sectaria que llevó al país al borde de una guerra civil.
Bush argumentó que el incremento de los niveles de tropas de Estados Unidos en Irak reduciría el nivel de la violencia, dándole al Gobierno de Bagdad tiempo de poner en práctica reformas políticas y entrenar a sus propias fuerzas de seguridad para asumir la defensa policial y militar.
Los demócratas y otros críticos de la guerra dicen que a pesar de la reducción en la violencia, Irak ha hecho pocos progresos políticos y que Estados Unidos debería establecer un cronograma para la retirada, para presionar a Bagdad para que actúe más rápidamente.
NO 'ARRASTRAR LOS PIES'
Bush rechazó el jueves las críticas.
"Algunos miembros del Congreso decidieron que la mejor manera de fomentar el progreso en Bagdad es criticar y amenazar a los líderes de Irak mientras están intentando resolver sus diferencias," dijo. "Pero ser acosados verbalmente no es lo que los líderes iraquíes necesitan."
Bush afirmó que lo que los iraquíes requieren es seguridad "y eso es lo que el incremento proveyó."
"Cuando a los iraquíes les lleva tiempo llegar a un acuerdo, no es 'arrastrar los pies', como lo describió un senador," agregó Bush. "Están luchando por construir una democracia moderna sobre los escombros de tres décadas de tiranía."
A pesar de la presión pública estadounidense para llevar más tropas a casa desde la impopular guerra, Bush ha dicho que cualquier decisión dependerá de las recomendaciones de los comandantes en el terreno, y advirtió que los logros en seguridad podrían fácilmente desaparecer si Irak no está listo para asumir un mayor control.
(Escrito por David Alexander, editado en español por Gabriela Donoso)
Terra/Reuters