Violencia juvenil
Alejandro Saúl, un joven de 15 años, relató que en Pachuca últimamente evitan reunirse en lugares públicos e incluso salir por las noches para evitar ser agredidos, como en su caso sucedió recientemente en el fraccionamiento Juan C. Doria, en el que un grupo de 12 hombres lo golpeó.
También relató que una amiga de nombre Cristal fue apedreada cerca de la Central de Autobuses por una pareja de adultos, sólo por el hecho de vestir así y "tratar de ser diferente a los demás", pero la violencia más constante, dice, es a través de la páginas de internet.
En el caso de Oaxaca, a pesar de la incipiente existencia de jóvenes con tendencia emo en la capital del estado, los rumores de posibles ataques a esta comunidad ocupa ya los tabloides locales y ha alejado a estos pequeños grupos de su principal punto de reunión en el centro de la ciudad.
De acuerdo al registro de los medios locales, la semana pasada trascendió la advertencia sobre un posible ataque a este tipo de jóvenes que frecuentan la explanada del templo de Santo Domingo y los pequeños bares y cafés de la zona.
Por otro lado, en Monterrey, Nuevo León, los emos se concentran en gran número en la Plaza Fundadores y la zona comercial de Morelos, en el primer cuadro de la ciudad, donde realizan competencias de juegos de video o intercambian música, y también han circulado correos electrónicos donde se incita a agredirlos.
Terra/Notimex
