Madrid, 30 Mar (Notimex)- El presidente honorario del Comité Olímpico Internacional (COI), Juan Antonio Samaranch, pidió evitar que el conflicto del Tíbet se convierta en castigo al pueblo chino, por lo que consideró que deben celebrarse las Olimpiadas en Beijing.
En una entrevista publicada este domingo por el diario español ABC, quien fuera presidente del COI entre Los Angeles 1984 y Sydney 2000 analizó la situación creada por el conflicto del Tíbet, a partir de la cual algunos gobiernos piden no asistir a la ceremonia de inauguración de Beijing 2008.
"El Dalai Lama no pide la autonomía para el Tíbet, pide un estatuto de mucha más libertad y nunca quiere castigar al pueblo chino, es decir, que los Juegos tienen que celebrarse", opinó Samaranch.
Samaranch aclaró al ABC que nadie habla de boicotear la totalidad de los Juegos Olímpicos en China debido a la situación creada por el conflicto en el Tíbet, sino que se habla de boicotear la ceremonia de inauguración únicamente.
"Si algunos políticos no quieren ir a la ceremonia, no hacen ninguna falta, los que hacen falta son los atletas", manifestó.
Expuso que no se puede presionar al mundo olímpico debido a problemas o situaciones políticas.
"Es un mundo maravilloso en el que 204 países se reunen, razas distintas, tradiciones distintas, sistemas políticos distintos, todos conviven en paz. Esto es algo de lo que estamos muy orgullosos, de que los Juegos Olímpicos sean la gran fiesta mundial de la juventud, del deporte y de la paz", dijo.
Explicó que el movimiento olímpico ha luchado mucho por superar problemas políticos y sumar la participación de muchos países, como es el caso del ingreso de China en el COI en los 80, lo que se consideró en su momento un gran paso.
Además, destacó que se superaron presiones ante los intentos de boicot de Los Angeles 1984, pero al final se consiguió la participación de países del bloque comunista, como Yugoslavia, Rumania y China.
Comentó que la presencia china fue "un gran espaldarazo: Su entrada en el estadio olímpico de Los Angeles, en donde recibió una de las más grandes ovaciones que he oído en mi vida vale la pena recordarlo ahora".
Dijo que para superar esos momentos "no hay una receta mágica", pero que a él le sirvieron sus años como diplomático español en el mundo y la ayuda de figuras que saben actuar ante determinados problemas, citó ABC.
Samaranch destacó el caso del estadunidense Henry Kissinger y del ex primer ministro italiano Giulio Andreotti, del que recuerda que le aconsejó mucho para superar los problemas entre Corea del Norte y Corea del Sur de cara a los Juegos de Seúl 1988.
"En las conversaciones entre Corea del Norte (que reclamaba ser reconocida para organizar los Juegos) y del Sur, Andreotti siempre me aconsejó que si no llegaba a un acuerdo aplazara la reunión, nunca cerrarla. Así lo hicimos y al final llegó el acuerdo".
"La táctica fue no cortar nunca, y ofrecerles muchos deportes para organizar al Norte aunque se sabía que no podían organizarlos.
Este ofrecimiento (hecho con la confianza de Corea del Sur) facilitó que la República Popular China y la Unión Soviética participaran en los Juegos".
Recordó que ambos países le dijeron a Corea del Norte: "ya has conseguido lo que querías, nosotros participamos".
"En el momento que la URSS y China Popular dijeron que participaban, era el éxito de los Juegos. Un éxito que fue rotundo no sólo por los Juegos, por el cambio del país, y no deportivo solamente, económico y, algo muy importante, político", afirmó Samaranch a ABC.
Terra/Notimex