Colombia
El presidente Alvaro Uribe ratificó el martes que no habrá rescate militar de secuestrados en manos de las FARC, pero tampoco permitirá el retiro de la fuerza pública de alguna región colombiana, como demanda la guerrilla para negociar un canje de rehenes por rebeldes en prisión.
La labor de las fuerzas militares, dijo Uribe, es tratar de ubicar el lugar donde se encuentran los secuestrados y "en ese momento evitar que haya un avance hacia un operativo militar de rescate".
Se quiere tener una ubicación, agregó, para después "llamar a los organismos internacionales (como la Cruz Roja Internacional) y que entren ahí y busquen como proceder para liberar a los secuestrados".
"Lo que hay que hacer es: el gobierno avanzar en las operaciones militares a ver si localizamos a los secuestrados, podemos rodear el sitio donde están y precipitar esa liberación humanitaria. El gobierno no puede quedarse quieto", dijo Uribe a los periodistas en un acto en un teatro al norte de la ciudad por el 70 aniversario de una radioemisora.
Uribe también descartó que su gobierno acceda a la demanda de las rebeldes Fuerzas Armadas revolucionarias de Colombia (FARC) de retirar por 45 días a la fuerza pública de los 180 kilómetros cuadrados de los municipios de Pradera y Florida, en el departamento del Valle del Cauca, en el suroeste colombiano.
Las FARC demandan ese retiro o despeje de ejército y policía como condición de seguridad para sus voceros que negocien los términos de un intercambio de unos 40 secuestrados por cientos de rebeldes en prisión.
"El gobierno, salvo la zona de despeje...ha sido flexible para buscar muchísimos caminos" en la liberación de los secuestrados, señaló el presidente.
Terra/AP
