Mali-Tuareg-paz-Libia
El gobierno de Mali y el grupo del jefe rebelde tuareg Ibrahim Ag Bahanga, que retomó las armas el 20 de marzo en el norte del país, firmaron este jueves en Trípoli "un protocolo de acuerdo" que pone "fin a las hostilidades", informaron fuentes cercanas a la negociación.
"Acabamos de firmar un protocolo de acuerdo de manera fraternal poniendo fin a las hostilidades", declaró a la AFP un miembro de la delegación del gobierno de Bamako.
"La clave de la resolución del problema siguen siendo los acuerdos de Argel", firmados en julio de 2006 entre Mali y la rebelión tuareg, añadió la misma fuente.
"Nuestros hermanos malienses han firmado un protocolo de acuerdo para hacer la paz. TOdos ha ido bien. No se trata de un nuevo acuerdo. Los acuerdos de Argel son aún el marco de la solución a largo plazo de la situación", confirmó un diplomático libio presente en las negociaciones.
Esta fuente precisó que las dos delegaciones deberán acordar el viernes "los detalles del plan de puesta en marcha del protocolo de acuerdo, especialmente en lo referente a la liberación de prisioneros y la disminución del dispositivo militar en el norte".
El grupo de Ag Bahanga retomó las hostilidades el 20 de marzo al violar los acuerdos de Argel y secuestrar al día siguiente 33 soldados malienses, que aún permanecen retenidos.
Este jueves por la mañana, ambas partes ya acordaron un alto el fuego inmediato.
Las primeras discusiones entre ambas delegaciones comenzaron en la capital libia el miércoles, coincidiendo con un incremento de la tensión provocada por enfrentamientos entre los dos bandos.
Después de la vuelta a las hostilidades el 20 de marzo, al menos ocho personas, cinco de ellas civiles, murieron por la explosión de minas, y 37 soldados malienses fueron secuestrados por los rebelder.
Cuatro de estos militares fueron posteriormente liberados y hospitalizados al estar heridos tras una intervención del Comité Internacional de la Cruz Roja.
Firmados en julio de 2006, los acuerdos de Argel estipulan que los Tuareg no deben proclamar la autonomía de su región y que Bamako deber, por su parte, acelerar el desarrollo de las regiones del norte.
Terra/AFP