NARCOTRÁFICO
Nueva York, 3 abr (EFE)- El alcalde de la localidad mexicana de Izúcar de Matamoros, Rubén Gil, afronta en un tribunal federal de Nueva York un proceso por delitos relacionados con el tráfico de drogas a Estados Unidos.
Gil, también conocido por los apodos de "Gavilán" y "Padrino", se declaró hoy inocente de los cargos que afronta, durante una breve comparecencia ante el juez que preside el caso, que fijó una nueva comparecencia para el próximo 22 de mayo, según medios locales.
El alcalde de esa localidad del estado de Puebla, quien fue elegido en noviembre del pasado año, fue detenido en California el 23 de marzo y el miércoles llegó a Nueva York para ser juzgado, según informó la fiscalía de Manhattan.
Las autoridades federales alegan que entre 2005 y 2007 Gil y otro cómplice, Martin Nelson García, participaron en un plan para transportar grandes cantidades de cocaína a Nueva York.
La fiscalía afirma que en noviembre pasado Gil, de 41 años, preparó el envió de alrededor de 11 kilos de esa droga, después de haber arreglado otro envío de 22 kilos, también al área metropolitana de Nueva York, en junio de 2006.
Las autoridades federales consideran que el alcalde mexicano ha sido responsable también de comerciar y transportar grandes cantidades de cocaína durante varios años y transportaba la droga en camiones de una empresa de mudanzas que él controlaba.
El Departamento Estadounidense Antidroga (DEA) incautó en marzo de 2004 de unos 150 kilos de cocaína que viajaban en un camión con el nombre de "Gil Moving & Storage" y conducido por Eduardo Gil, hermano de Rubén.
El alcalde mexicano está acusado de un delito de planear la distribución de cocaína y también de posesión de droga con intención de distribuirla.
En el caso de ser hallado culpable de los delitos que se le imputan, podría ser condenado a una pena máxima de cadena perpetua.
EFE vm/ma
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