Terrorismo
Una importante base de Al Qaida fue descubierta en una isla de río Tigris cerca de Samarra (centro-norte de Irak), donde fue detenido un responsable religioso de la organización extremista.
Los milicianos sunitas aliados del ejército norteamericano descubrieron instalaciones subterráneas en una isla situada en medio del Tigris, a unos 10 km al sur de la ciudad de Samarra (125 km al norte de Bagdad), informó uno de los responsables de esta milicia, Majin Yunis Hassan.
Unas 1.500 armas de todo tipo, artefactos explosivos, numerosos documentos y CD de propaganda fueron encontrados en el recinto, que contaba con cuatro grandes piezas, cada una de ellas con ocho camas.
Aparentemente se trata del cuartel general de Al Qaida para las provincias de Salaheddin (centro-norte), Anbar (oeste) y Diyala (noreste), tres regiones de mayoría sunnita donde los partidarios de Osama Bin Laden están muy bien implantados.
El escondite fue encontrado gracias a los datos facilitados por un informador. Los ocupantes de las instalaciones tuvieron tiempo de huir, aclaró Hassan.
Un responsable religioso del "Estado Islámico de Irak", califato autoproclamado por los seguidores de Al Qaida, fue detenido el viernes en Samarra, informó la policía local.
El mufti Shawkat Al Durri y dos de sus colaboradores fueron arrestados por las fuerzas de seguridad iraquíes y entregados al ejército norteamericano.
Terra/AFP