América Latina
QUITO (Reuters) - El presidente de Ecuador, Rafael Correa, acusó el sábado a la CIA de controlar muchas de las agencias de espionaje de su país y de haber compartido información de inteligencia ecuatoriana con Colombia durante la crisis regional del mes pasado.
Ecuador rompió sus relaciones diplomáticas con Bogotá después de que fuerzas colombianas atacaron un campo rebelde dentro de territorio ecuatoriano, matando al portavoz de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), conocido como Raúl Reyes, y más de 20 personas.
"Nuestros servicios de inteligencia, muchos de ellos están tomados por la CIA, hay oficiales que trabajan para la CIA antes que para el Gobierno," dijo Correa durante su programa de radio semanal.
"Por medio de la CIA le pasaban información que encontrábamos aquí a Colombia para reforzar la postura colombiana," agregó el mandatario.
Arnaldo Arbesu, portavoz de la embajada estadounidense en Quito, declinó comentar sobre la acusación de Correa, pero dijo que "siempre estamos dispuestos a trabajar con el Gobierno ecuatoriano en cualquier asunto."
El ataque del mes pasado generó un posible enfrentamiento bélico luego de que Ecuador y Venezuela enviaran brevemente soldados a sus fronteras con Colombia. Posteriormente, las tensiones se calmaron durante una cumbre regional.
Pero la reciente confirmación de que un ecuatoriano murió en el ataque del 1 de marzo renovó esas tensiones entre las naciones vecinas.
Correa acusó a Estados Unidos de financiar a algunos de los funcionarios de las agencias ecuatorianas y dijo que la inteligencia del país andino necesitaba reformas.
Un aliado cercano del presidente venezolano y feroz crítico de Estados Unidos, Hugo Chávez, Correa expresó su deseo de que la crisis diplomática termine pronto, pero advirtió que podía tomar acciones legales contra Colombia por la muerte del ciudadano ecuatoriano que se encontraba en el campo rebelde.
Correa agregó que la decisión de Ecuador de demandar a Colombia ante la Corte Internacional de La Haya por haber fumigado cultivos de hoja de coca cerca de la frontera fue en respuesta a la agresión colombiana.
La demanda presentada el lunes nuevamente tensó la relación entre los vecinos, que comparten una frontera de 600 kilómetros.
Correa, cuya popularidad se ha recuperado gracias a su manejo de la disputa, es crítico de la política exterior estadounidense en América Latina.
El mandatario prometió en el pasado cortarse una mano antes que renovar a Washington la renta de una base aérea, que vencerá en el 2009.
Terra/Reuters
