Internacional
Por Matt Spetalnick y Oleg Shchedrov
SOCHI, Rusia (Reuters) - Los salientes presidentes de Rusia y Estados Unidos no lograron resolver sus diferencias sobre la defensa con misiles durante una reunión el domingo, pero prometieron dejar un legado positivo a sus sucesores.
Los dos líderes, cerca del fin de sus presidencias, firmaron una declaración en la que expresaron su disposición para buscar un compromiso sobre el escudo anti misiles.
El ruso Vladimir Putin reiteró su firme oposición a los planes estadounidenses y los mandatarios cerraron su reunión de dos días en el centro turístico de Sochi, en el Mar Negro, reconociendo que se necesitaba más trabajo para salvar sus diferencias respecto al tema.
"Quiero que se me entienda correctamente. Estratégicamente, no hubo ningún cambio en nuestra posición con respecto a los planes estadounidenses," dijo Putin a periodistas en una conferencia de prensa conjunta con George W. Bush.
"Al mismo tiempo, han habido algunos progresos positivos. Nuestras preocupaciones fueron finalmente escuchadas por el otro lado. Soy prudentemente optimista de que logremos un acuerdo," explicó.
El único acuerdo firmado en Sochi fue una declaración sobre el "marco estratégico" de las relaciones entre Rusia y Estados Unidos, con el objetivo de condensar el legado que dejarán a sus sucesores.
El documento señaló áreas donde Estados Unidos y Rusia ya están cooperando, como comercio, no proliferación nuclear y contraterrorismo, pero también planificó vías para acercar las diferencias, entre ellas sobre el escudo.
Ambas naciones quieren "intensificar" el diálogo sobre la defensa con misiles y nuevas propuestas estadounidenses sobre el tema podrían ayudar a aligerar la preocupación rusa, dijo la declaración.
"Discutimos el tema sobre la defensa con misiles. Ambos lados expresaron su interés en crear un sistema de respuesta a potenciales amenazas con misiles en el cual Rusia, Estados Unidos y Europa participen como iguales," explicó el comunicado.
Estados Unidos quiere desplegar misiles en Polonia y un radar en República Checa para protegerse de ataques con cohetes, pero Rusia afirma que el plan amenaza su seguridad.
(Reporte adicional de Susan Cornwell en Sochi; Escrito por Matt Spetalnick y Guy Faulconbridge; Editado en español por Patricia Avila)
Terra/Reuters