ESPAÑA-INMIGRACIÓN
Barcelona (España), 7 abr (EFE)- La región española de Cataluña, con un 15 por ciento de inmigrantes, se sitúa a la cabeza de Europa en cuanto a porcentaje de ciudadanos de origen extranjero, de los que más de un 25 por ciento se encuentran en situación irregular, siendo las comunidades sudamericanas y africanas las más predominantes.
Así lo constata un informe del Centro de Estudios de Temas Contemporáneos (CETC) que, por encargo del gobierno regional, ha comparado la realidad migratoria de Cataluña con doce países o regiones europeas, como Suiza, Letonia, Lombardía (Italia) o Flandes (Bélgica), además de Québec (Canadá).
El director del CETC, Alfred Bosch, explicó hoy que Cataluña ocupa una posición de "liderazgo absoluto", con una cifra de extranjeros superior a la media del conjunto del Estado español, que es del 10 por ciento, pero también de muchos países europeos, como Austria (9,95 por ciento) o Portugal (4,1).
El tipo de inmigración que reside en Cataluña es muy diferente al del resto de Europa e, incluso, de los demás territorios de habla catalana, donde la mayor parte de los extranjeros provienen de países vecinos.
Al igual que en Québec, en la región española predomina una inmigración "de larga distancia", "intercontinental", con preeminencia de las comunidades sudamericanas y africanas.
Los marroquíes son, "de lejos", los extranjeros con una mayor presencia en la Cataluña, pues representan ya el 20 por ciento de la población extranjera, según destacó hoy el relator del estudio y director de la Fundación Jaume Bofill, Jordi Sánchez.
Sánchez recordó que el fenómeno migratorio se ha intensificado en la última década debido, en parte, al período de crecimiento económico que ha experimentado el país y que no hubiera sido posible sin la llegada de población extranjera, ya que muchos puestos de trabajo no se hubieran podido cubrir.
Se estima que entre un 25 y un 30 por ciento de los más de un millón de inmigrantes que viven en Cataluña están en situación irregular y que un 20 por ciento de ellos trabajan en la comúnmente denominada economía sumergida. EFE gb/mg/ajs/sm
Terra/EFE