Narcotráfico
"El servicio que prestan es una cuestión similar al secreto profesional que ejerce un abogado", dijo un alto funcionario de la procuraduría al periódico La Jornada.
Las declaraciones del presidente de la CEM, que agrupa a los obispos del país, volvieron a causar polémica en México, donde desde hace años hay dudas por las reuniones que sostuvieron los hermanos Arellano Félix, líderes del cártel de Tijuana, con el entonces representante del Vaticano en México, Girolamo Prigione.
Por su parte, un sacerdote de la arquidiócesis consideró este domingo que "la limosna que se coloca en las alcancías de la iglesia siempre es anónima, sí podríamos decir que algún narcotraficante podría dejar ayuda económica en una alcancia, pero es imposible saber quién fue".
Las dudas sobre la relación de representantes de la iglesia mexicana con los capos de la droga surgieron en 1993, cuando el cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo murió en medio de un confuso enfrentamiento armado en el norte del país entre el cártel de Tijuana y el de Joaquín 'el Chapo' Guzmán, actualmente prófugo.
Terra/AFP
