América Latina
Por Michael Christie
MIAMI (Reuters) - El próximo acuerdo para combatir el cambio climático en el mundo puede que no fije los mismos objetivos para los países en desarrollo y las grandes naciones industrializadas, pero todos tendrán que ser incluidos de alguna manera para que funcione, dijo el lunes un enviado especial de Naciones Unidas.
El ex presidente chileno Ricardo Lagos, ahora enviado especial de Naciones Unidas para el cambio climático, dijo que los objetivos para los pequeños emisores de gases de efecto invernadero podrían implicar compromisos para detener la deforestación o alcanzar una mayor eficiencia energética.
No sería posible ir más allá del acuerdo de Kioto si sólo las 37 naciones desarrolladas que firmaron para recortar la emisión de dióxido de carbono enfrentan obligaciones de un nuevo acuerdo, mientras países en desarrollo como Brasil e India "sólo van a ser instados," dijo Lagos.
"Me parece que va a ser muy difícil si ellos no van a estar involucrados con algún tipo de obligaciones. No estoy diciendo que esas obligaciones van a ser similares," dijo Lagos a Reuters en una entrevista en Miami.
Las primeras conversaciones formales para redactar un reemplazo para Kioto antes de que sus objetivos de emisiones expiren en el 2012 concluyeron en Tailandia la semana pasada, con planes para realizar otras siete rondas de negociaciones en los próximos 18 meses.
Los países esperan tener un nuevo pacto para la última reunión en Copenhague hacia fines del 2009, que daría a los que firmen dos años para ratificar el acuerdo antes que el protocolo de Kioto expire.
El panel para el clima de Naciones Unidas dijo el año pasado que el mundo debería reducir a la mitad sus emisiones de gases de efecto invernadero hacia el 2050, para evitar potenciales y peligrosas catástrofes en el cambio climático, que podría sumergir costas e islas, propagar la sequía, así como aumentar el hambre, las enfermedades y la potencia y el número de tormentas.
COMPROMISO CON EL CRECIMIENTO
Ambientalistas esperan que las elecciones presidenciales en Estados Unidos en noviembre den pie a un Gobierno que esté dispuesto a tener un papel más enérgico en asegurar que el nuevo acuerdo sobre el cambio climático sea agresivo y eficaz.
El presidente estadounidense, George W. Bush, rechazó el protocolo de Kioto en el 2001, argumentando que afectaría a la economía del país norteamericano porque injustamente excluía a naciones en desarrollo como China, que se están convirtiendo en fuertes contaminantes.
Lagos dijo que el tipo de compromisos que podrían adoptarse para las naciones de rápido desarrollo podrían implicar, por ejemplo, la obligación de mantener el crecimiento de su demanda de energía a un ritmo más lento que la expansión de su Producto Interno Bruto (PIB).
"Creo que alguna alternativa se les tendrá que ofrecer a esos países de ingresos medios y rápido desarrollo," afirmó Lagos en el marco de una reunión anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Como ejemplo destacó que "la deforestación puede ser extremadamente importante. No cortar un árbol puede ser un tema muy importante, o por ejemplo, ¿le gustaría hacer algún compromiso de eficiencia energética?."
"Si su plan es tener un crecimiento del 1 por ciento del PIB, entonces debe apuntar a incrementar su consumo de energía en menos del 1 por ciento," agregó.
La clave es encontrar la manera de incluir a los países ricos y pobres, a los grandes y pequeños contaminantes en un acuerdo.
"Me gustaría ver que hay un acuerdo entre todos," dijo Lagos.
(Editado por Silene Ramírez)
Terra/Reuters