Testimonio
Luego de 13 años de apelaciones su optimismo se ha incrementado ahora que el gobierno de México le asignó a él y a otros reos con la misma pena "buenos abogados particulares", para interponer nuevas demandas y apelar sus casos.
"Eso fue por nuestra insistencia", dice y lamenta que la ayuda profesional les ha llegado ahora que "los casos están muy avanzados".
"¿Por qué no nos ayudaron antes?" cuestiona al lamentar el tiempo perdido en su defensa.
Confía en que no está en riesgo inminente de ser ejecutado pues cuenta con recursos presentados ante las cortes federales. "Pero en unos dos años, podrían darme fecha de ejecución. Mi caso está muy avanzado".
Por ello, el reciente fallo de la Suprema Corte de Justicia que exonera a Texas de revisar los casos de mexicanos en pena de muerte como lo había ordenado la Corte Internacional de Justicia de La Haya, "a mí no me afecta mucho, porque yo aún estoy en la (corte) federal".
Terra/Notimex
