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Miles de jubilados estadounidenses, canadienses y franceses que eligieron ciudades mexicanas para pasar su retiro se convirtieron en los últimos años en el blanco de mafias infiltradas en el Servicio Postal Mexicano (Sepomex) dedicadas a sustraer los cheques de pensiones.
"Detectamos que había sustracción de correspondencia, en la que buscaban cheques del Tesoro, sustraían estos cheques y lo presentaban ante una casa de cambio" para cobrarlos, dijo a la AFP la directora de Sepomex, Purificación Carpinteyro, quien desde inicios de 2007 inició una investigación.
El correo mexicano estableció recientemente un convenio con su contraparte estadounidense para dar mayor seguridad y busca hacer lo mismo "con Canadá y con Francia, que en ese orden, son los países de los cuales estamos recibiendo más cheques de pensiones", precisó la funcionaria.
Los 45.000 beneficiarios del seguro social de Estados Unidos desde hace más de seis años son la bolsa más atractiva para estas mafias, toda vez que reciben en conjunto aproximadamente 22 millones de dólares mensuales en beneficios, según fuentes de la embajada de Estados Unidos en México.
La representación diplomática advirtió a Sepomex de este delito desde 2003 al señalar que tan sólo un año antes "fueron robados alrededor de 12.000 cheques", dijo entonces en un comunicado al anunciar un sistema de depósito directo para evitar la sustracción de los cheques.
A pesar de esta medida, la titular de Sepomex informó en febrero pasado ante el Congreso mexicano que los pensionados siguen siendo víctimas de este delito y pidió que el robo de correspondencia se considere un delito grave y se amplíen las penas para castigarlo.
Las ciudades de Guadalajara (oeste), Veracruz (este) y Ciudad de México (centro) son los centros urbanos en las que se ha detectado mayor incidencia de robos.
Durante años las autoridades del Sepomex hicieron caso omiso a este problema y, en vez de incrementar las medidas de seguridad, prácticamente desmantelaron el cuerpo de seguridad postal.
Hace 10 años había más de 300 funcionarios para vigilar la recepción y entrega de correspondencia, quedando a finales de 2007 sólo 7 inspectores para las 1.500 oficinas en las que trabajan unos 20.000 operadores y carteros, denunció Carpinteyro, quien llegó a este cargo en 2007.
Por su parte, la embajada de Estados Unidos consideró que aunque aún existen algunos casos en los que se reportan cheques robados, desde que se implementó el sistema de depósitos directos "no se ha detectado una tendencia preocupante".
La nueva directora de Sepomex decidió tomar medidas judiciales y hasta noviembre pasado 59 personas habían sido detenidas y consignadas ante la Procuraduría General de la República, informó el director jurídico de Sepomex, Javier Madrazo.
La inseguridad de la correspondencia "se expandió como un cáncer", con complicidad de mafias organizadas, incluso con las casas de cambio, que "hasta conocían el tipo de sobres en que vienen estos cheques", indicó la funcionaria.
Sepomex contrató recientemente 120 nuevos inspectores para empezar a restablecer el cuerpo de seguridad y suscribió un convenio con su contraparte estadounidense para que los capacite, además de dotar con cámaras de seguridad a todas las plantas de procesamiento del correo y puntos de acceso.
Actualmente los cheques del Tesoro estadounidenses son directamente entregados como valores y reciben un tratamiento especial, con procedimientos claramente establecidos, a fin de que los empleados postales se responsabilicen de la pérdida de cada uno de estos documentos.
"Hoy por hoy tenemos un esquema de tolerancia cero; ningún acto que sea descubierto, que sea corrupto y que vaya contra la ley quedará impune", sentenció Carpinteyro.
Terra/AFP