Internacional
Por Dean Yates y Ahmed Rasheed
BAGDAD (Reuters) - El clérigo chiíta iraquí Moqtada al-Sadr amenazó el martes con poner fin a un cese del fuego que impuso a su milicia en agosto pasado, aumentando la perspectiva de más violencia, sólo horas antes de que importantes funcionarios de Estados Unidos testificaran en Washington sobre el progreso en Irak.
El general David Petraeus, máximo comandante de Estados Unidos en Irak, dijo a un comité del Senado que recomendaba un alto de 45 días en el retiro de tropas de combate de Irak después de julio, cuando un retiro inicial se haya completado.
Petraeus dijo que en ese momento evaluaría cuando recomendará más reducciones.
Sus comentarios sugieren que Washington aún tendrá más de 100.000 efectivos en Irak en la víspera de las elecciones presidenciales de noviembre, cerca de la misma cantidad que había antes de que se enviaran refuerzos a principios del 2007 para evitar que Irak cayera en una guerra civil.
Se considera que el alto al fuego de la milicia Mehdi habría ayudado a reducir la violencia a través de Irak. Poner fin a la tregua podría desencadenar luchas extendidas con las fuerzas de seguridad y hundir nuevamente a Irak en una espiral de violencia sectaria.
La advertencia de Sadr se conoció un día después de que el primer ministro Nuri al-Maliki amenazó en una entrevista por televisión con prohibir la vida política al movimiento de Sadr si el clérigo no disuelve a la milicia, que ha librado nuevas batallas con fuerzas iraquíes y estadounidenses en las últimas semanas.
"Si es necesario levantar el congelamiento (cese del fuego) para llevar a cabo nuestras metas, objetivos, doctrinas y principios religiosos y patriotismo, haremos eso luego," dijo Sadr en un comunicado en su sitio de internet.
Horas más tarde el Gobierno impuso un toque de queda en la capital para el miércoles -el quinto aniversario de la caída de Bagdad- pero no dio una razón.
Sadr había llamado a una masiva marcha anti Estados Unidos el miércoles en Bagdad, pero la canceló por temor a que sus seguidores serían atacados.
El líder instó a su Ejército Mehdi a "continuar su jihad y resistencia" contra las fuerzas estadounidenses, aunque no indicó si éste era un llamado explícito contra los soldados de ese país.
Pese al cese del fuego de más de siete meses, los seguidores de Sadr se enfrentaron en las últimas dos semanas con tropas del Gobierno iraquí y fuerzas estadounidenses en el sur del país y en Bagdad, desatando los peores hechos de violencia desde la primera mitad del 2007.
NUEVOS COMBATES
Las tropas estadounidenses e iraquíes se enfrentaron el martes con hombres armados en el este de Bagdad por tercer día consecutivo, parte de un mortífero brote de las hostilidades.
Fuentes hospitalarias en la barriada de Ciudad Sadr, en el este de Bagdad, dijeron que los enfrentamientos del martes habían dejado 13 muertos y 140 heridos.
En Washington, Petraeus dijo que la mejora de la seguridad en Irak es "frágil y reversible,"
Petraeus dijo que después de que cinco brigadas de combate adicionales hayan abandonado Irak en julio, "tomaría un período de 45 días de consolidación y evaluación," pero declinó estimar cuántos soldados estadounidenses habrá en el conflictivo país a fines del 2008.
Estados Unidos retirará unos 20.000 efectivos de combate de Irak durante julio. Actualmente tiene 160.000 soldados en el país.
(Escrito por Noah Barkin, Editado en español por Silene Ramírez)
Terra/Reuters