Persisten demoras
Decenas de miles de pasajeros tuvieron que interrumpir viajes de negocios y vacaciones el miércoles cuando American Airlines canceló más de 1.000 vuelos a fin de reparar sistemas de cables que podrían provocar cortocircuitos e incendios.
La aerolínea anticipó la cancelación de 900 vuelos más el jueves.
Se trata de la más reciente _ y la más numerosa_ de una ola de cancelaciones de las principales aerolíneas estadounidenses, la cual ha provocado largas filas frente a los mostradores de venta de pasajes y ha contribuido a que volar sea aún más estresante de lo usual.
Los ejecutivos de American Airlines dijeron que la seguridad nunca se vio comprometida, e insinuaron que la principal aerolínea del país ha sido objeto de una súbita intensificación del escrutinio por parte de los reguladores federales.
American calculaba que más de 100.000 viajeros tenían pasajes en los 1.094 vuelos cancelados el miércoles, casi la mitad de los que la aerolínea tenía programados. Muchos tuvieron que esforzarse para obtener nuevos vuelos y se quedaron varados en hoteles lejos de su punto de destino.
La aerolínea canceló casi 460 vuelos el martes después que inspectores federales descubrieron problemas en los trabajos realizados en los sistemas de cables hace dos semanas.
Un alto ejecutivo dijo que las cancelaciones llegarían a ser de un costo "significativo" para American, y las acciones de su casa matriz AMR Corp. descendieron 11,1%, una pérdida de 1,15 dólares, a 9,17 dólares.
Terra/AP


