América Latina
Por Joseph Guyler Delva
PUERTO PRINCIPE (Reuters) - El presidente de Haití, Rene Preval, pidió calma el miércoles a los cuidadanos, buscando poner fin a varios días de violentas protestas desatadas por el encarecimiento de los alimentos en la nación caribeña.
Su pedido, formulado durante un discurso en cadena nacional, trajo una tensa calma a Haití un día después de que cientos de manifestantes paralizaran la capital y trataran de asaltar el palacio presidencial para pedir al Gobierno que actúe contra el alza en el costo de los alimentos.
"A aquellos que están promoviendo la violencia, les ordeno que se detengan porque eso no va a resolver el problema," dijo Preval.
"Poze," dijo Preval, usando la palabra en la lengua creole que significa "cálmense," en un mensaje grabado en el Palacio Nacional, que está protegido por alambrades de púa y fuerzas de paz de la ONU apoyadas por carros blindados.
Preval mencionó posibles subsidios para incrementar la producción local de arroz y otros alimentos.
Su discurso se emitió luego de que al menos cinco personas murieran durante una semana de violencia disparada por el alza del precio de los alimentos, donde el 80 por ciento de la población vive con menos de 2 dólares diarios y unos pocos tienen un trabajo fijo.
Pequeños grupos de manifestantes regresaron el miércoles a las calles de la capital para reconstruir las barricadas derribadas durante la noche por la policía. Columnas de humo negro se veaín en Puerto Príncipe, al volver a arder pilas de neumáticos en la capital.
Las calles de la ciudad estaban desiertas poco después del discurso de Preval, y las barricadas habían sido despejadas. La policía y las fuerzas de la ONU patrullaban en varias áreas.
El Gobierno había anunciado más temprano un plan de inversiones en agricultura e infrastructura para crear puestos de trabajo y aumentar la producción de alimentos.
"En lugar de subsidiar el precios de los comestibles que vienen del extranjero, preferimos subsidiar la producción nacional. Propongo que el precio del fertilizante sea subsidiado en un 50 por ciento, o incluso más que eso," señaló Preval.
"No es con violencia y con decisiones económicas fáciles que resolveremos el problema del alto costo de vida. Lo lograremos apoyando la producción nacional," agregó.
Las tropas de paz de la ONU están en Haití desde que el ex presidente Jean-Bertrand Aristide fue derrocado en el 2004.
La elección de Preval en el 2006 generó esperanzas de que Haití podría finalmente hallar un camino a la estabilidad tras décadas de violencia y revueltas en la nación de 9 millones de habitantes, la más pobre de América.
(Escrito por Tom Brown; editado por Hernán García)
Terra/Reuters