América Latina
SANTIAGO (Reuters) - Una falla de un motor del avión de la presidenta chilena, Michelle Bachelet, cuando sobrevolaba el Atlántico en viaje oficial a China la obligó a regresar en la madrugada del jueves a Chile, donde cambió de aeronave para retomar su gira, dijeron medios locales.
Tras salir de Santiago en la noche del miércoles, Bachelet hizo una escala en Montevideo donde, casi media hora después del despegue, la tripulación le informó de un desperfecto de uno de los motores de Boeing 707 de 1968 y de la decisión de regresar a Chile.
"Empezó una vibración en el avión y se chequearon los parámetros y se verificó que tenía un problema en un motor," dijo el comandante del avión, Rafael Carreri, a la Radio Cooperativa.
"Se aplicó el procedimiento de emergencia que está establecido para el avión y tuvimos que proceder a cortar el motor número dos," agregó el piloto.
De vuelta en Santiago, Bachelet abordó poco después un jet G-4, donde junto a sus colaboradores más cercanos emprendió el viaje para una visita oficial de cinco días a China.
El resto de la delegación tenía previsto viajar en la tarde en el Boeing 707, una vez que el desperfecto en uno de los motores sea reparado.
El Gobierno de Chile busca cambiar el avión presidencial por uno de mayor alcance, ya que la actual aeronave obliga a la mandataria a realizar varias escalas antes de llegar a destinos en otros continentes.
Para el viaje China, el avión presidencial chileno tenía programadas escalas en Montevideo, Ciudad del Cabo y las Islas Maldivas, antes de llegar a la isla de Sanya, donde se reunirá con el mandatario chino, Ju Hintao.
Actualmente, China ocupa el primer lugar como destino de las exportaciones chilenas al mundo, las que pasaron de 965,6 millones de dólares en el 2000 a 9.950,4 millones de dólares en el 2007, según datos del Gobierno chileno.
Chile, que desde el año pasado tiene un Tratado de Libre Comercio (TLC) con China, exporta principalmente cobre al gigante asiático. El país sudamericano, en tanto, compra a China principalmente computadores y otros artículos electrónicos.
(Reporte de Rodrigo Martínez, editada por Patricia Vélez)
Terra/Reuters