Visita papal
Sin embargo, los católicos norteamericanos pasaron por alto algunas reticencias de Benedicto XVI frente a la cultura del rock o del consumo y quieren que la figura papal resulte accesible para un máximo de gente.
"Este Papa es un poco más severo que el precedente", afirma Mary Sadlack, directora adjunta de la tienda de objetos religiosos de la basílica National Shrine de Washington, donde las estanterías dedicadas al Papa fueron asediadas por los clientes. Además, "no es tan carismático como Juan Pablo II, que tenía una excelente relación con los jóvenes", agrega.
"Tratamos de que el Papa y su visita sean más atractivos para los jóvenes", afirma Mark Nelson, de 33 años, que dirige una pequeña empresa en Ohio encargada de la fabricación de toda la parafernalia papal.
"Como católicos es nuestro deber asegurarnos que el mensaje de la Iglesia alcance la próxima generación, y una manera de lograrlo es comunicarnos con los jóvenes de una forma que a ellos les llegue", agregó.
La escuela católica de Santa Catalina Labouré en Wheaton, en el suburbio de Washington, organizó una kermesse papal para presentar el tema del Papa a los alumnos.
En el jardín de infantes se enseña "todo lo que un niño de cinco a seis años pueda absorber sobre el Papa", incluyendo detalles sobre la bebida favorita del vicario de Cristo, la Fanta, según explicó a la AFP la adjunta principal, Julie Fox.
"Aprendimos quiénes eran los diferentes papas, hicimos trajes. Fue muy divertido", dice Ryan Phillips, de 14 años, disfrazado de Papa en la kermesse junto a otros seis alumnos.
Terra/AFP
