ARGELIA-TERRORISMO
Argel, 14 abr (EFE)- La organización terrorista Al Qaeda para el Magreb Islámico (AQMI) dispone de 1.600 hombres armados, de los que 600 están activos en la región de la Cabilia, informa hoy el diario argelino Le Soir, que cita fuentes de los servicios de seguridad especializados en la lucha antiterrorista.
El diario precisa que estos individuos cuentan con armas de gran calibre, entre ellas fusiles "kalashnikov" y lanzagranadas RPG, y se comunican habitualmente a través de teléfonos por satélite.
La misma fuente señala que AQMI ha reestructurado hace cerca de un mes su organigrama con el fin de eludir la persecución de las fuerzas de seguridad y las unidades del Ejército argelino.
Tanto el Ejército como la Policía y la Gendarmería Nacional -cuerpo de carácter militar- han multiplicado en las últimas semanas las operaciones de rastreo en búsqueda de los refugios de los comandos de AQMI, sobre todo, en los intrincados montes de la Cabilia.
Entre el 8 y el 11 de abril, las fuerzas de seguridad han matado a ocho presuntos activistas de la organización, entre ellos el jefe de una célula denominada "Chuaib".
Desde otoño del pasado año, AQMI ha perdido a siete de sus dirigentes, muertos o detenidos en diferentes operaciones, entre ellos Buderbala Fatah -alias Abú el Basir-, jefe de la célula de Argel y su región así como Saadu Abdelhamid, tesorero de la organización.
El nuevo organigrama de la rama de Al Qaeda en el Magreb consiste esencialmente en la división del territorio argelino en cuatro zonas operacionales, según las fuentes citadas por Le Soir.
Estas son la región del centro (principalmente la Cabilia), con 600 activistas desplegados; la del sureste, próxima a las fronteras con Túnez y Libia, con 450 militantes; la del suroeste, cerca de la frontera con Marruecos, con algo más de 400 hombres; y la del extremo sur, próxima al Sahel, con 130 efectivos.
Cada una de estas regiones está dirigida por un "emir", al mando a su vez de diferentes brigadas lideradas por los jefes de células.
En su nueva estrategia, AQMI parece haber reorientado su política de reclutamiento de nuevos activistas y privilegiado la adhesión de jóvenes procedentes casi exclusivamente de barrios marginales, indica el diario.
Una vez integrados en la organización, estos jóvenes son llevados al sureste del país, donde son entrenados por un período que puede alcanzar hasta seis meses, según la misma fuente.
Cuando fue fundado en 1998 por Hasan Hatab, el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), antecesor de AQMI, dividió el territorio argelino en seis regiones, aunque la mayoría de sus acciones se centraron en las cuatro provincias cabiles: Tizi-Uzu, Bumerdés, Buira y Bejaia, denominadas la zona 2. EFE sk-jg/msr
Terra/EFE