Jefe guerrillero
La reciente muerte de dos altos jefes de las FARC fue un duro golpe y "estremeció hasta el alma" a la guerrilla, dijo un comandante insurgente en una entrevista divulgada el martes y en la que destacó que tras la caída de uno de esos directivos rebeldes, Francia se quedó sin interlocutor.
Iván Márquez, uno de los siete integrantes de la jefatura o secretariado de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), habló en una entrevista divulgada en internet por la Agencia Bolivariana de Prensa (ABP), que tradicionalmente difunde comunicados y pronunciamientos de esas guerrillas.
Márquez hizo mención a la muerte de Raúl Reyes, abatido en un bombardeo militar colombiano el 1 de marzo, y a la de Iván Ríos, asesinado a tiros por uno de sus lugartenientes, según informó el 7 de marzo el ministerio de Defensa.
Ha sido "un golpe muy duro y nos han estremecido el alma. Se trataba de dos comandantes muy valiosos", dijo Márquez, cuya entrevista está fechada el 5 de abril en "las montañas de Colombia".
Sin embargo, Márquez destacó lo ya anunciado por las FRAC, que ambos fallecidos comandantes ya fueron sustituidos en el secretariado. Dijo también que esa guerrilla no se ve reducida por la muerte de sus mandos o de otros integrantes.
"La muerte de Raúl, de Iván y de tantos otros, no es una victoria del adversario: es un espejismo. Las FARC no son uno, ni dos, ni tres, ni cinco comandantes, ni varias columnas...Comandantes virtuosos en los campos militar y político como Joaquín Gómez y Mauricio Jaramillo han ocupado el lugar de los caídos (Reyes y Ríos, respectivamente), garantizando un Estado Mayor Central cohesionado en torno al comandante en jefe (Manuel Marulanda, alias "Tirofijo"), al Plan Estratégico de las FARC", aseguró Márquez.
Reyes era visto como el principal interlocutor político de las FARC en los últimos años con contactos a nivel internacional y local que iban desde congresistas hasta funcionarios de gobiernos vecinos.
Terra/AP
