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Una misión mixta del gobierno y la Iglesia católica verificará denuncias de que en los latifundios del sudeste boliviano existe servidumbre, luego de que la versión oficial fuera puesta en duda por el cardenal Julio Terrazas, informaron este miércoles voceros de ambas entidades.
El purpurado "designará a alguna autoridad de su eclesía para que nos acompañe en este momento coyuntural" en que los hacendados están enfrentados con el gobierno y los indios guaraníes que pretenden sanear los límites de las propiedades privadas y comunales, informó el ministro de Trabajo, Wálter Delgadillo.
Apoyados en peones, los hacendados atacaron el domingo a la misión oficial y a los indios guaraníes con un saldo de 40 heridos y once desaparecidos, de los cuales todavía cinco no fueron encontrados.
La misión mixta intentará inicialmente pacificar la zona, donde los terratenientes controlan el paso en tres carreteras de vinculación con el interior del país y una de ellas con la Argentina.
Terrazas puso en duda en su homilía dominical la existencia de servidumbre al demandar "que nos muestren la verdad, que nos digan dónde los encontramos".
La respuesta provino de la misma Iglesia, cuando el sacerdote uruguayo Wálter Aguirre declaró que "fue una gracia de Dios poder compartir la semana pasada con la gente que está esclava en Alto Parapetí (donde ocurrieron los choques con hacendados), cuando los grandes terratenientes dicen por los medios de comunicación que son cosas falsas".
Otro sacerdote jesuita y antropólogo, Xavier Albó, admitió que "esto (la servidumbre) viene desde atrás, desde el tiempo de la colonia" y que sigue existiendo en algunas haciendas de la región del Chaco, citado por la radio católica Erbol.
El principal dirigente de la Asamblea del Pueblo Guaraní, Wilson Changaray, acusó a Terrazas de defender a los terratenientes que "siguen sometiendo a los indígenas en pleno siglo XXI".
Según el gobierno al menos mil familias están en situación de servidumbre en el sudeste boliviano.
Terra/AFP