Internacional
HARARE (Reuters) - El presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, atacó a la ex potencia colonial Reino Unido el viernes en su primer gran discurso desde la celebración de unas disputadas elecciones, diciendo que Londres pagaba a la población para que se volviera en su contra.
Mugabe, de 84 años, dijo a unos 15.000 partidarios entusiastas en un discurso para celebrar el día de la independencia: "Abajo Reino Unido. Abajo los ladrones que quieren robar nuestro país."
En una serie de insultos contra Reino Unido, Mugabe añadió: "Hoy son como ladrones que colocan sus lacayos contra nosotros, a quienes dan dinero para confundir a nuestro pueblo."
Mugabe, en el poder desde la independencia del país en 1980, está sometido a duras críticas internacionales por el retraso en publicar los resultados de las elecciones presidenciales del 29 de marzo, que la oposición asegura que ganó.
Pero Mugabe se mostró desafiante en su discurso, repitiendo la ya familiar línea de que Londres, y no la oposición -el Movimiento para el Cambio Democrático (MCD)-, era el verdadero enemigo.
"Hoy han perfeccionado sus tácticas hacia una forma más sutil de usar el dinero, literalmente, para comprar a nuestra gente para que se levanten contra el Gobierno. Nos están comprando como ganado," dijo Mugabe.
Añadió que el Gobierno había intervenido para impedir que veteranos de la guerra de independencia se levantaran en armas contra los granjeros blancos que estaban intentando reocupar tierra que él les ha confiscado.
"Zimbabue nunca más volverá a ser un colonia. Nunca nos rendiremos," dijo Mugabe, ataviado con un traje negro y corbata y hablando casi todo el tiempo en Shona, una lengua local.
El partido de Mugabe, el ZANU-PF, perdió el control parlamentario por primera vez en los comicios, pero aún no se han publicado los resultados de las elecciones presidenciales. El recuento parcial de ambos votos está previsto para el sábado.
Tras unos días en los que pareció afectado por las elecciones, Mugabe -apoyado por el Ejército y los miembros del ala dura de su gabinete- ha vuelto a su actitud habitual desafiante.
El MCD le acusa de ordenar actos violentos de milicias en todo el país para intimidar a la oposición y asegurarse la victoria en una esperada segunda vuelta contra su rival, Morgan Tsvangirai.
(Por Cris Chinaka, traducido por Servicio Online de Madrid)
Terra/Reuters