América Latina
ASUNCION (Reuters) - El presidente paraguayo, Nicanor Duarte, llamó el viernes a la calma a la población y aseguró que todo está listo para garantizar la participación en las elecciones del domingo, en un tono conciliador luego que había lanzado dardos contra la oposición durante la semana.
No obstante, Duarte admitió que podrían producirse actos aislados para enturbiar el proceso electoral, que se definirá en una sola vuelta por mayoría simple y en el que su partido corre el riesgo de perder el poder por primera vez en más de seis décadas.
"Quiero decir a la nación que el Estado y sus instituciones están listos para garantizar la participación de la ciudadanía para el ejercicio de su derecho al sufragio el domingo próximo en todo el país," dijo el presidente en una rueda de prensa.
Duarte había atizado el clima electoral esta semana al denunciar la presencia de grupos agitadores procedentes del extranjero para provocar incidentes en torno a los comicios.
"Yo no puedo, ni nadie puede, asegurar el comportamiento de los individuos. Yo no puedo decir, mire, no va a haber ningún tipo de desmán o de abuso," advirtió.
El presidente respalda la candidatura de su ex ministra de Educación, Blanca Ovelar, quien figura en segundo lugar en los sondeos de intención de voto detrás del ex obispo católico Fernando Lugo, quien representa a la opositora Alianza Patriótica para el Cambio.
Los observadores internacionales pidieron bajar el tono de las acusaciones, poco después de que simpatizantes de los bandos en pugna protagonizaran leves escaramuzas la noche del jueves en un barrio de la periferia de Asunción.
Duarte conminó veladamente a Lugo a que admita su derrota en las urnas si no triunfa en los comicios, en vista de que el ex obispo ha reiterado que si pierde sería a causa de un fraude.
"No podemos declararnos demócratas por un lado y por el otro decir que no vamos a aceptar los resultados si nos son adversos. Esta actitud siempre la asumen los derrotados," dijo el mandatario.
(Por Mariel Cristaldo, con contribución de Daniela Desantis y Antonio de la Jara. Editado por Silene Ramírez)
Terra/Reuters