Brasil-indígenas
Representantes de las 230 etnias indígenas de todo Brasil pidieron este viernes al presidente Luiz Inacio Lula da Silva que retire a los colonos blancos de la gigante reserva Raposa Serra do Sol, de 1,7 millones de hectáreas y ubicada al norte del país.
Los indígenas, que montaron un campamento ante el palacio Presidencial, fueron recibidos por Lula, a quien entregaron una carta con sus reclamos.
La reserva fue legalizada por el gobierno en 2005, tras 30 años de reclamos de los cerca de 15.000 indígemas que en ella viven, pero la retirada de los pobladores blancos fue paralizada hace un par de semanas por una decisión del Supremo Tribunal Federal que pidió estudiar el tema.
El gobierno apoya la retirada de los blancos y devolución de la reserva a sus pobladores aborígenes.
El tema ha generado fuerte polémica y esta semana el comandante militar de la Amazonía, general Augusto Heleno, pidió una urgente revisión de la política indigenista del gobierno y dijo que la reserva puede ser una amenaza a la soberanía nacional, en declaraciones divulgadas por la estatal Agencia Brasil.
La reserva Raposa Serra do Sol se encuentra en la frontera con Venezuela y Guayana.
"Exigimos del gobierno brasileño respuestas urgentes y de relevante impacto", señalan los indígenas en su carta de reclamos, y añaden: "nuestros pueblos se muestran indignados y dispuestos a luchar, si es necesario sacrificando su propia vida, para tener garantizados nuestros derechos".
A Lula le piden la demarcación de todas las tierras indígenas que reclaman en el país y denuncian la grave situación de salud que viven en algunas áreas, donde "son registrados altos índices de enfermedades endémicas y epidémicas (...) y la consecuente alta mortalidad infantil".
Terra/AFP